lunes 10 de noviembre de 2008

Quiero y no puedo

Primero quiso aprender a querer, y no supo.
Más tarde quiso poder comprender; no entendió.
Entonces quiso saber entender; nunca pudo.
Y luego quiso averiguar qué era el amor.
Pero no lo aprendió.
Y de tanto que quiso hacer cosas,
se olvidó de querer.

domingo 9 de noviembre de 2008

Selberschuld...



Para qué añadir nada más, con lo clarito que lo explica Sole...

martes 28 de octubre de 2008

Menos tu vientre


Menos tu vientre, 
todo es confuso. 
Menos tu vientre, 
todo es futuro 
fugaz, pasado 
baldío, turbio. 
Menos tu vientre, 
todo es oculto. 
Menos tu vientre, 
todo inseguro, 
todo postrero, 
polvo sin mundo. 
Menos tu vientre, 
todo es oscuro. 
Menos tu vientre 
claro y profundo.




Consejo de amiga: Existen ciertos autores, pocos, por desgracia, que no pueden simplemente leerse una vez y almacenarse en el cajón del olvido. 

Miguel Hernández es uno de ellos. Leer sus poemas tras un par de años sin mirar sus versos es como volver a tener dos años y descubrir emocionados que podemos leer un silabario solitos. 

Y es en el éxtasis de esa nueva e inesperada "pérdida de la virginidad literaria" cuando nos damos cuenta de que, tras las palabras más sencillas, se esconde la magia de la vida...

lunes 27 de octubre de 2008

Almendras amargas


En la agenda de los tiempos infinitos el vacío fluye laxo, inundando las horas, llenando página tras página, como una mancha de tinta indeleble que se extiende imparable, eterna.
En el caos de mis días sin horarios no existen códigos ni leyes, sólo gobierna la apatía, déspota y tirana, con su discurso de dictador alienante, desposeyéndome de mis pocas virtudes, convirtiéndome en autómata gris.

Y es que me duele la cabeza de pensarme, de dar vueltas y vueltas al vacío de la melancolía sin porqué.
Se me amontonan las tareas absurdas, los libros sin leer y el hastío, las horas pegajosas que confunden la noche y el día, se mezclan las palabras que no digo con los abrazos que nunca daré.
Y es que me duele la cabeza de pensarme, de dar vueltas y vueltas al vacío de la melancolía sin porqué.
Estoy cansada de hacer planes, de generar expectativas, de proyectar, de "este año", "el mes que viene", de "quiero" sin "puedo", de "siento" y "no sé".
Y es que me duele la cabeza de pensarme. Me duele tanto que ya ni me duele, ni siento ni padezco, ni sé de dónde vengo o a dónde iré...

"Defraudar expectativas es como comer almendras amargas. No depende de lo que uno haga, es tan sencillo como pestañear y deja un sabor de boca tan desagradable que es imposible ignorarlo."
[José Yoldi en El País de hoy]

martes 21 de octubre de 2008

De catedrales y reflexiones...

Catedral de Regensburg

Catedral de Colonia


La catedral de Colonia merece en en este blog una entrada propia, y no precisamente per se, sino por la reflexión que trajo a mi inconsciente y que me llevó a garabatear lo siguiente mientras iba en tren camino a Leipzig...

Al salir de la estación de tren en Colonia, me sorprendió observar una extraña patología que parecía afectar a propios y extraños. Toda la gente miraba al cielo con la boca abierta de par en par. Algunos, empeñados en seguir caminando en esta extraña pose, se tropezaban, provocando hilarantes situaciones que permanecían ajenas a la mayoría, puesto que todos la miraban a ella. Y es que en Colonia, todos los ojos están puestos en la catedral, un imponente mastodonte de piedra que domina el perfil del magnífico casco histórico.

Impresionada por su desmesurado tamaño, no pude evitar, sin embargo, una reflexión que casi me asustó y que fue algo así como: "...desde luego, es enorme, pero la nuestra de Regensburg no tiene nada que envidiarle en cuanto a la estética... Un momento... ¿acabo de decir la nuestra?" Fue así como, de modo totalmente inconsciente, me acababa de identificar con un "hogar" que, en principio, no era "el mío".
Nunca me ha gustado demasiado eso de ir por el mundo en plan "pues en España...". Siempre he pensado que, o se es ciudadano del mundo, o mejor que cada uno se quede en su pueblo "y dios en el de todos". Sin embargo, ese tipo de reflexiones nos abordan a diario, es algo inevitable. Los seres humanos somos así, y comparar es señalar las diferencias. Por eso cuando hablamos con amigos extranjeros, amemos más o menos la cultura propia, todos tendemos siempre a recurrir a ese manido: "pues nosotros esto lo hacemos así o asá" para explicarla.
Hasta aquí, todo normal, pero lo que me sorprendió en Colonia fue comparar "algo alemán" con "otra cosa alemana"... Supongo que en cierto modo, la catedral de Regensburg forma ya parte de mi identidad y de mi vida, igual que el lago Léman de Ginebra, la iluminación nocturna de la Cibeles en Madrid, el olor del viento golpeándome en la cara en la porteña Nueve de Julio o, por qué no, admitámoslo, aunque me queda muy lejos (en todos los sentidos imaginables) y me identifico bien poco con ello, pisar descalza la hierba mojada en las noches de verano en Ciudad Real.
¿Cuándo dejé de ser "sólo española" y pasé a integrar otros elementos en mi identidad? ¿Cuándo se convierte el Danubio en algo tan cercano, tan propio como el Guadiana? Posiblemente hace ya algún tiempo, pero hoy lo sé con certeza.
Qué elegimos y qué desechamos, qué lugares, momentos y personas pasan sin pena ni gloria y cuáles ocuparán para siempre un lugar privilegiado en nuestra memoria, es, como todo, un misterio que forma parte del gran enigma de crecer, vivir, madurar.
Yo no puedo sino sentirme afortunada. Porque creo que si de verdad es una realidad tangible el paso de "natural de Puertollano, provincia de Ciudad Real" a "natural de Europa, ciudadana del Mundo", entonces yo acabo de cruzar esa frontera.

Desde bien pequeña me sentía ajena al reducido y cuadriculado mundo que se articulaba con torpeza a mi alrededor. Poco a poco descubrí que había un porqué, una explicación y un sentido. He sido, soy y seré siempre un bicho raro: soy elitista a la hora de elegir mis compañías, pues tiendo a aburrirme con facilidad de la gente que no aporta nada interesante; los retos grandes no me asustan, pero a veces tengo miedo de cosas insignificantes que a cualquier hijo de vecino le provocarían risa... Concibo mi vida, en definitiva, como un intento de huir de la medriocridad, una eterna huída hacia adelante; persigo sueños tan etéreos como factibles con una seguridad aplastante que, paradójicamente, con frecuencia me hace más vulnerable de lo que desearía y sin embargo, me cubre de un halo de firmeza que hace que muchos me vean como una amenaza...
Esto último me importa más bien poco, pues no es mi meta en esta vida ser "la más popular", ni "la más querida". Aspiro a ser capaz de tomar las decisiones adecuadas que me permitan ser feliz y hacer felices a aquellos a quienes quiero. Pero vayamos paso a paso. De momento hoy constato el éxito de mi decisión de ser un alma viajera, porque mi casa es el mundo y mi patria, mi gente.
Hasta siempre, Alemania.
Algún lugar entre Colonia y Leipzig, 2 de Agosto de 2008

Instantáneas de un año en Alemania...


"Llegué... al despertar,
con mi cara de emigrante a la deriva
tan fácil y difícil continuar
caminando hacia la puerta de salida..."




Ha pasado más de un año. Un año tan difícil de resumir... Pero podría intentarlo. De mi año en Alemania me he traído muchas cosas. Algunas son cuantificables: medio máster, kilos y kilos de libros, muchísimas fotos, un puñado de buenos amigos... Pero hay otras más difíciles de calcular. Me refiero a todas las experiencias que me han hecho crecer a marchas forzadas, a cada uno de los pequeños detalles y vivencias que me acompañarán ya para toda la vida... He aquí una pequeña muestra de los retazos de Alemania que llevo en el corazón...




La tumba del maestro en Leipzig... Reconozco que me emocioné acordándome de esos tiempos en los que aporreaba a Bach en el piano...



"El balcón de Europa", en Dresde, una delicia para los sentidos



Más Dresde y su mezcla de colores y estilos impregnados de historia


¡Yo de cámping! Todo un hito histórico después de años y años... Y la verdad es que lo pasamos como enanos.



En Hamburgo con Sanna y Marie



El Elba en todo su esplendor. Hamburgo es un sueño para los amantes de las historias de Wolfgang Borchert



Observar ciudades desde las alturas infunde una extraña sensación de paz. Frankfurt huele al sonido pesado y torpe de las grúas y se respira un aire curiosamente limpio.



Beber Glühwein en un mercadillo de navidad es toda una institución en la cultura alemana, ¡aunque haga mil grados bajo cero!




Mis chicos del coro de la facultad. ¡Qué ratos tan divertidos!


Dándolo todo en la tarima del Skala, nuestra rutina de todos los findes


Pasando un buen rato de barbacoa. ¡Hay que ver cómo triunfan las barbacoas entre los alemanes!




Haciendo el cabra en las playas del Báltico. No es la Costa del Sol, pero cuando uno está bien rodeado...


domingo 20 de julio de 2008

Técnicas para evadir el estrés

Ella y sólo ella tiene la culpa de que cuando voy de camino a la uni en bici me invada el "buen rollito". De que se me olvide por un momento que en diez minutos estaré haciendo un examen o que, en su defecto, me espera un día encerrada en la biblio. La razón, la pueden escuchar aquí mismo:



¡Larga vida a Feist!

Cuatro días, un examen y una vida que encerrar en la maleta...

miércoles 16 de julio de 2008

Llegando al final... Y el post número 100

Y para celebrarlo, ¿qué mejor que postear la noticia más bonita que he leído en mucho tiempo? Porque, aunque parezca mentira, de vez en cuando, entre todas las noticias horrorosas que nos bombardean día a día, una se encuentra joyas como esta...

Qué bonito es saber que en el mundo todavía queda amor...

Quince años arreglando cartas de amor

Un hombre pega los 2.000 pedazos a los que habían sido reducidas 98 cartas a su esposa


Ted Howard pasó los últimos 15 años arreglando las cartas de amor que le envió a su esposa, fallecida hace tres años, entre finales de la década de los 40 y principios de los 50. Desde 1993, Howard se ha dedicado a juntar los 2.000 pedazos a los que habían quedado reducidas las cartas cuando ella descubrió a alguien leyéndolas y decidió destruirlas.

El hombre de 82 años, que escribió un total de 98 cartas a su esposa, Molly, durante los siete años que pasó viajando por Europa, acaba de concluir su trabajo, al que ha dedicado una hora diaria desde que empezó. "Aún extraño muchísimo a Molly, pero tener los recuerdos me ayuda", ha dicho a la BBC. Howard, que planea escribir un libro sobre las cartas, las firmó en hojas de hoteles del Reino Unido, Irlanda, Francia y Holanda.

La pareja se conoció en una feria de pueblo en 1948, cuando ella tenía 18 años y él 23. "Fue amor a primera vista", explica Howard. Se casaron en 1955 y permanecieron juntos 50 años, durante los que tuvieron tres hijos y seis nietos.


Fuente: elpais.com

lunes 14 de julio de 2008

Meet Diego Marani



No he podido resistirme. He llegado por casualidad hasta este artículo y me ha encantado la cita de Diego Marani, de su novela El intérprete:

"Las lenguas son como el cepillo de dientes: cada uno tendría que meterse en la boca sólo el suyo. Es una cuestión de higiene, de buena educación"

Pregunta paradójica dado el contexto del post: ¿Alguien sabe si el libro está traducido al español?


Nota mental: añadir "aprender italiano" a mi lista de "cosas que tengo que hacer un día de estos" Porca miseria...

De momento, me toca volver a la orden teutónica, los polacos e Iván el terrible. Es lo que hay... ¡Pero mañana serán dos menos!

miércoles 9 de julio de 2008

Cerrado por exámenes...


...Yeeeeah, y eso que yo era de las que pensaban que después de licenciarme no volvería nunca a escribir eso de "cerrado por exámenes"... Pero tampoco nadie me ha puesto una pistola en la nuca para obligarme a estudiar un máster (si acaso, yo misma, vaya). Extrañamente estoy relajada, no sé si será bueno o malo, pero para variar, no está mal. Durante estos días me esperan:

12 de Julio: Un examen escrito de francés (sí, ooooootra vez francés, supermegadivertido, estoy de los vecinos europeos hasta el mismísimo...)

15 de Julio: Ración Doble. Por la mañana "Naciones y nacionalismos en la Europa Central y Oriental" y por la tarde Traducción Español-Alemán... Ya veremos. Pero suena a "caquita en las braguitas", no digo más.

16 de Julio: Un oral de francés con el profe (que por cierto, tiene la misma edad que yo y solemos coincidir de fiesta... Vamos, que va a ser como un sábado cualquiera, pero sin cervezas delante!!)

19 de Julio (estos alemanes y su manía de poner los exámenes en sábado...) : Derecho Europeo. Este sí que va a ser divertido, más que nada porque en alemán no me empano de la mitad (y "la mitad" ya es mucho decir!!), pero bueno, aunque sea por orgullo, lo intentaré!!

24 de Julio: "Alemania - España: una comparación cultural". Este parece asequible Y con un poco de suerte, podemos hacer el examen en español, lo cual se agradecería. Infinitamente. Que a estas alturas una se desenvuelve bastante agustito en la lengua de Goethe, pero todavía no domino "el arte de enrollarme y meter paja en los exámenes para que parezca que me lo sé".

Y esto es to, esto es to, esto es todo amigos... Bueno, no, después de eso tengo un par de viajecitos interesantes planeados que ya relataré con más detalle para poner los dientes largos... Pero lo más probable (a no ser que me dé un "venazo" o que me aburra soberanamente de estudiar, algo también altamente probable) es que vuelva al blog al mismo tiempo que a España, es decir, en torno al 5 de Agosto. Hasta entonces, sean buenos y cuídenseme.

martes 24 de junio de 2008

Y yo que pensaba que sólo me leía mi madre...

...Y resulta que no.

Gracias a esta curiosa página y a sus widgets (signifique este palabro lo que signifique) instalé hace poco en mi blog un mapa del mundo que registra (de forma anónima por supuesto, no se me asusten), la procedencia de sus visitantes. Y es que soy humana, ergo cotilla.

La intención inicial era darle un toque de "internacionalidad" a mi blog (porque yo, además de humana y cotilla también soy cooooool, ¿sasss?). He de reconocer que me encanta ver banderitas en Madrid y Buenos Aires, que se me escapa una sonrisa al ver que se encienden Toronto o Northampton (yo también me acuerdo de mis queridos traductores desperdigados por el mundo en labores nada relacionadas con el mundo de la traducción). También tengo mis sospechas acerca de la identidad de mi asiduo visitante de Pozuelo de Alarcón (que después de este post pensará que soy una psicópata y no volverá a entrar, como si lo viera :p).

En definitiva, me gusta esta aplicación. Me parece todo un invento. Y sobre todo, me ha sorprendido (y encantado) descubrir que, además de desde Europa, "me visitan" desde mi adorada América Latina, Méjico, Guatemala, El Salvador, Estados Unidos (Oh my God!), Argelia e incluso ¡Dubai!

Y ahora, quien siga pensando que no soy coooooool, que tire la primera piedra :p

Tonterías aparte, esto me ha hecho pensar en lo acostumbrados que estamos a la universalidad del mundo gracias a internet, ese nuevo "dios" de la contemporaneidad cuyos caminos son, también, inescrutables. ¿Qué opinará mi abuelo Canuto de todo esto? Un día de estos, le tengo que enseñar el mundo de los blogs. Total, todavía es 13 años más joven que esta señora. Aún tiene tiempo de aprender.

A todos esos visitantes (en su aplastante mayoría, silenciosos) les doy las gracias por pasar por aquí, y les animo a dejar su huella en forma de comentario; no es tan difícil, de hecho, si mi madre puede, es que no es NADA difícil (hola mamá, te quiero).


Me despido con una canción, sigo descubriendo lo nuevo de Sole Giménez. Estoy deseando oír la versión del disco, que según parece es un dúo con Ana Belén. Mientras tanto, una versión en directo que no está nada mal. ¡A ser felices!





miércoles 18 de junio de 2008

Tan sola

Me encanta la voz de esta mujer, y es que Sole Giménez es como un buen vino, mejora con los años:



...Tengo el pálpito de amar, pero no encuentro ningún amor, y sé que el tiempo no ha jugado en mi favor... Y estoy tan sola... Vivo tan sola...


[Me disculpen la ñoñería, pero como buen alma solitaria, no he podido evitar sentirme identificada con la canción...]

martes 10 de junio de 2008

A un mes del comienzo del fin

Seguro que hay una explicación científica, pero la desconozco. Y es que no sé por qué será, pero cuantas más cosas tengo por hacer, más me invade la pereza. Cuando la rutina (las montañas de apuntes, en este caso) llaman a mi puerta, yo me desenchufo del mundo y pasopalabra. Llevo un día y medio en off, y ya va tocando pulsar el botón de "on" y ponerme en modo "fast forward"...

Porque, como reza el título de este post, estoy a un mes del comienzo del fin, oséase, del comienzo de los exámenes finales. Y yo, con los libros cerrados, cotilleando revistas alemanas y haciendo el tonto en internet, al más puro estilo Enjuto Mojamuto, o sea, tal que así:




Pero c'est fini. Schluss mit lustig, hasta aquí hemos llegado. Por mi parte, se acabaron las tardes interminables de cervezas a orillas del Danubio, las lecturas de todo aquel libro que no lleve en su portada las palabras "Europarecht" o "Nationen und Nationalismus in Mittel- und Osteuropa".

Para los afortunados que disfruten de tiempo libre, aquí os dejo un enlace interesante a un artículo publicado este fin de semana en El País sobre la situación del español en Bruselas.

Nos vemos en los bares, digooooo en la biblioteca. ¡Scheisse!



viernes 6 de junio de 2008

Nada nuevo bajo el sol



Esta la escuché el otro día y pensé automáticamente en alguien muy especial. (¡Para que veas que no sólo me acuerdo de ti cuando mi cuenta está tiritando!) Porque a estas alturas ya has hecho por mí cien mil veces más de lo que cualquier ser humano necesitaría para ser feliz.

Porque de pequeña me llevabas "en avión" al baño para ir más deprisa.

Porque cuando yo no levantaba un palmo del suelo tuviste que ponerle cuerdas a las estanterías del despacho para que no tirase todos libros al suelo cada vez que pasaba como un vendaval.

Porque un buen día decidí escalar el mueble de la tele (con desastrosas consecuencias) y a los cinco minutos ya habías salido del trabajo y estabas en casa para llevarme en brazos a urgencias.

Porque te pasabas tardes enteras conmigo enseñándome a jugar al ajedrez... ¡Hasta que me enteré de que me dejabas ganar y me pillé un enfado del quince!

Porque a los 5 años, antes de que la mayoría de mis amigos supieran lo que era un ordenador, tú ya me habías comprado un 386, y siempre me traías juegos nuevos en disquetes de 3 y 1/2. ¡Y te picaste con el Carmen Sandiego!

Porque en el 91, cuando el intento de golpe de estado contra Gorbachov yo te pregunté si del golpe ese le había salido la mancha en la cabeza a aquel señor. Y tú sonreíste y me lo explicaste todo.

Porque también me acuerdo de cuando me explicaste el conflicto de los Balcanes a la hora de la comida, con un "mapa imaginario" hecho de servilletas, vasos y utensilios diversos.

Porque cuando yo tenía 12 años te peleaste con medio Ciudad Real para que me admitieran en el colegio que nosotros queríamos.

Porque llevabas y traías a mis amigas en coche a casa.

Porque durante toda mi insufrible adolescencia me esperabas a las 2, a las 3 a las 4 de la mañana en la Plaza de San Francisco para asegurarte de que llegara siempre sana y salva a casa.

Porque me ayudabas con la física, con las mates y con la química, y aunque nunca entenderé las ciencias, con tu ayuda sacaba unos dieces preciosísimos.

Porque siempre me animaste a estudiar lo que quisiera, donde quisiera, sin poner peros de ningún tipo.

Porque durante mi etapa universitaria te has tragado todas mis mudanzas de colegio mayor y piso sin excepción.

Porque a los 19 me llevaste de la mano a Ginebra, cuando yo tenía más miedo que ganas de irme de Erasmus.

Porque te empeñaste en que me fuera a Munich aquel verano, aunque tampoco estaba nada convencida.

Porque me has llevado de viaje por medio mundo y siempre como una reina.

Porque cuando vamos de compras juntos somos peligrosísimos para la economía familiar.

Porque si pierdes al trivial te picas, ¡que te encanta ser el empollón de la familia!

Porque me encanta escucharte tocando los pitos por el pasillo, y si te oigo ya sé que estás contento.

Porque cuando cantas ya es la repera jijijiji (me estoy acordando del momento jacuzzi en Punta del Este...jajaja)

Porque resulta que sabías hablar portugués, y tuvo que llegar "Encarna de noche" para que nos enterásemos de ello...

Porque algún día te grabaré cuando roncas, y verás que no miento.

Porque a ver si me haces caso un día de estos y me dejas que te combine yo las corbatas y las camisas.

Porque, en cualquier caso, qué duda cabe, estás mucho más mono con tu precioso uniforme de andar por casa (que no reproduzco aquí para no dañar tu imagen pública, así que ya me puedes dar las gracias).

Porque me has dado la vida.

Porque de tí he heredado el gen Aguirre de la mala leche, la miopía... Pero también el amor por aprender, la constancia en el trabajo, la responsabilidad, la integridad y una larga lista de cosas buenas.

Porque echo de menos pelearme contigo...

...Y tus achuchones.

Porque a veces soy odiosa, y aún así, me quieres.

Porque a veces no hay quien te aguante, y pese a todo, no puedo evitar quererte.

Y porque hoy no es tu cumpleaños, ni el día del padre ni nada por el estilo, pero me da la gana.
Y te quiero. Mucho.

viernes 30 de mayo de 2008

A vueltas con Lost (SIN SPOILERS)

Confieso que soy friki.

Que cada semana se me pone la piel de gallina con la musiquita de la no-cabecera de la serie, y que me emociono al oír eso de "previously on LOST".
Que antes, durante y después de los capítulos me vuelvo loca con preguntas sobre el humos negros, islas que se mueven, los unos y los "otros", aquellos y los de más allá.
Que me pone enferma lo tonto que puede llegar a ser el Doc (también conocido como "el protagonista más soso de todos los tiempos")
Que me meo de la risa con las ocurrencias de Hurley, duuuuude.




Que me encanta ver que Sawyer cada vez es más encantador y menos chico malo.
Que acompaño a Locke en su lucha entre fe y razón y siempre, pase lo que pase, será mi personaje favorito.



Que AMO a Benjamin Linus, el "malo más bueno" de la historia de la tele: "How many times do I have to tell you, John, I ALWAYS have a plan"
Que me encannnnnnnnnnnnnntan Desmond y Penny (sobre todo Desmond, brotha XD)
Que también me pone Richard Alpert y su mirada penetrante (y la idea de que nunca vaya a arrugarse ni a quedarse calvo sólo lo hace mejor :p).
Que todavía no me entero de quién coño es Jacob y "para qué sirve".
Que cada vez que aparecen los números (4 8 15 16 23 42) "por casualidad" se me queda cara de gili.
Que la historia parece cada vez más descabellada y a pesar de ello, cada vez estoy más enganchada.
Que la season finale ha sido bárrrrrrrrbara.
¡Que esperar hasta enero para la 5ª temporada va a ser un martirio chino!

Y sobre todo... Que la otra Jelen y yo tenemos un cuaderno lleno de preguntas, y que si a finales de 2010 no hay respuestas... ¡Mataremos a Carlton Cuse y Damon Lindelof con nuestras propias manos!

Algunos enlaces lostianos para ir matando el tiempo:

- El mejor blog en español sobre Lost, spoilers, curiosidades y demás, actualizado al segundo:
Lostph

- El manual del perfecto friki:
La Lostpedia en inglés y en español

- Los mejores reviews de capítulos y artículos sobre lost:
Todoseries



See ya in season 5, brothas!

lunes 26 de mayo de 2008

Teardrop


Lágrima en el fuego
plumas en mi aliento...

viernes 23 de mayo de 2008

Encannnnnnnnna

Porque cualquier día es un buen día para recordar a Martes y 13.
Recién teletransportados desde 1986, hay quien se acuerda de mí al ver este vídeo... ¿Por qué será? XD

jueves 22 de mayo de 2008

Caos

Gotas que arañan las pupilas
frágiles
como el tacto frío del metal bajo los dedos,
violentas
como una manada en estampida.

Veloz vorágine de banalidades,
humo enroscado en la lengua,
noches concatenadas
tras la perpetua sucesión de los días.

Delirio del absurdo inmanente,
vórtice inconcluso del juego,
coitus interruptus,
desatinado tumulto de incongruencias
inadmisibles, irracionales,
pero dialécticas.

lunes 19 de mayo de 2008

Sobre la lucidez


"Je pense que ce qui rend surtout mes personnages gênants, c'est leur lucidité. Ce qu'ils sont, ils le savent, et ils choissisent de l'être"

Cuanto más lo leo, más puntos sube Sartre en mi ránking personal de "genios de todos los tiempos"... Hacía algún tiempo que no me topaba con una frase de esas que me generan la imperiosa necesidad de buscar un subrayador en el bolso o en su defecto, papel y boli para no perderlas en la nebulosa del olvido.

Más razón que un santo. Jean-Paul (sí, me permito tutearle porque últimamente hemos pasado muchas horas juntos...) se refería en concreto al revuelo que causaban sus personajes literarios en la sociedad de la época, poco -o nada- acostumbrada al concepto del individuo autopensante.

Pero yo, como soy muy cool (y porque me da la gana, que para eso es mi blog) extrapolo y lo aplico a la sociedad actual. Tantos años y tan poco hemos cambiado... Creo que Sartre me ha dado una clave interesante para entenderme.

Ciertamente hay muchas cosas que todavía no he descubierto en esta vida. Pero muchas otras las tengo más que claras a estas alturas de la película. Sé que soy responsable y consciente de mis actos, que tomo mis propias decisiones, que soy yo quien marco mi camino, que me preocupa un comino el qué dirán, porque el único ser humano con el que compito día a día, soy yo misma. Sé que en mi conciencia llevo al día el balance del "deber" y el "haber", porque siempre miro hacia atrás para hacer balance de lo bueno y lo malo, no en un sentido negativo, sino sin arrepentirme de nada, guardándome para el futuro lo aprendido.

Conclusión: Soy lúcida, luego odiable.

Así que a partir de ahora, mi propia versión de esta cita sartreana se convertirá en leitmotiv matutino para no perder el norte. Porque en definitiva, lo que nos hace ser dignos de desatar pasiones, para bien o para mal, es la lucidez. Hay, en efecto, quien no soporta a aquellos que tenemos las ideas claras, que sabemos lo que queremos y vamos a por ello. Claro que la lucidez nunca es 100%, que todos tenemos días espléndidos y otros en los que se nos viene el mundo encima. Pero ante todo y sobre todo, lo importante es saber quiénes somos y no sólo eso, sino haberlo elegido.

Y yo que un día pensaba que leyendo a los existencialistas sólo podía acabar con una depresión de caballo... Ahora entiendo a mi profe de literatura del colegio, que un día me espetó: "¡tú eres una existencialista!". Entonces no supe muy bien si aquello era un elogio o una crítica feroz. Creo que ahora lo pillo (más vale tarde que nunca, ¿no?)

Al final va a resultar que estudiar me sienta bien... ¡Viva la lucidez!

martes 13 de mayo de 2008

Heimweh

Por los ataques de risa a altas horas de la mañana.
Por los millones de cafés y cañas que hemos compartido.
Por todos y cada uno de vuestros besos y abrazos.
Por las broncas monumentales (y absurdas), y por las reconciliaciones entre risas.
Por las innumerables veces que la hemos liado gordísima.
Por las tardes de domingo como "abuelitos" sentados en una plaza.
Por todos los secretos compartidos.

Por esas noches de "mariliendres" por Chueca.
Porque cuando nos ponemos a rajar somos unas auténticas p**** (¡las tres!)
Por los ratos de asueto que nos han brindado el caramurciélago y su ¿ex?
Por las "conspiraciones" y momentos turbios en el sofá de Galileo 29: los millones de programas del corazón que nos habremos tragado, los momentos en los que nos poníamos a doblar películas "chungas", las botellas de Penta, las tabletas de chocolate, los bollos de Arrasate y tantas y tantas guarreridas...

Por las horas muertas en el Jara, probablemente incluso más de las que hemos pasado en clase.
Por estos cuatro años caminando juntos por los pasillos de Quintana 21.
Por la sala de recursos, las cabinas-confesionarios y los baños de la sexta!!

Porque Javi a veces es un plasta, pero no por ello le queremos menos.
Porque Helena a veces se ralla y nos ralla, pero si no no sería nuestra Helena.
Porque yo puedo llegar a ser un auténtico coñazo y aún así me aguantáis. (Lo que me recuerda aquello de... ¡Lameculos! juasjuas :p)

Porque Madrid nunca será lo mismo si falta uno de los tres mosqueteros.

...

Pero sobre todo, por todos los momentos que están por venir y se sumarán a esta lista interminable con el paso de los años...




Heimweh es la palabra alemana que equivale al castellano nostalgia, y como todo en alemán, se construye con mucha lógica: "Heim" significa Hogar, y "weh", dolor.

Con tu marcha, pequeño Javi, desaparece un importante pilar de mi "Heim" madrileño. Pero aunque me "Weh" un poco, no estoy triste, sino todo lo contrario. Disfruta, crece, aprende, absorbe. Sé feliz.

Y hasta pronto.



domingo 11 de mayo de 2008

Cambiar, crecer, vivir

Dicen por ahí que leyendo mi blog de cabo a rabo (o de rabo a cabo, porque los blogs se leen "desde abajo") se nota que he cambiado. Que he crecido.

Yo no sé si será verdad, pero lo que sí es cierto es que estoy llegando a esa edad en la que uno empieza a ser consciente del paso del tiempo. Cuando escucho una canción que me encanta, por ejemplo, y mi ipod, que es muy listo, se encarga de recordarme que es de un álbum de 1997, o sea, de hace más de una década. O cuando intento recopilar recuerdos de cosas que no pasaron hace tanto tiempo y sin embargo en mi memoria sólo perdura de ellos un contundente buen o mal sabor de boca, pero sin apenas detalles...

... Puede que haya vivido muy rápido. Que haya corrido mucho. Que desde pequeña sintiese esa necesidad de ser mayor, de atesorar recuerdos y experiencias, que haya sido tan consciente de mi propio yo, tanto que ahora, de pronto, me siento cansada, vacía sin razón aparente.

¿Por qué si no habría de esfumarse mi capacidad de escribir, por ejemplo? Se supone que con la edad uno adquiere experiencias que contar y, sin embargo, yo me siento cada vez más repetitiva, menos locuaz, menos expresiva... A veces siento que no soy sino un disco programado que siempre reacciona del mismo modo ante el mismo tipo de situaciones, que cae en los mismos lugares comunes a la hora de escribir.

También puede ser que en este punto de mi vida, sencillamente, esté un poco asustada: la conciencia del paso -veloz- del tiempo, la trascendencia para el futuro que, se supone, implica cada una de las decisiones que tomo, la sensación de estar cambiando sin apenas darme cuenta... Y sobre todo, que mis ganas de comerme el mundo en general, se ven apagadas por una apatía a la que no soy capaz de dar explicación... Salvo que crecer da un poco de miedo. Y ser consciente de ello, más.

Siempre he creído saber muy bien quién soy. Ahora, con más frecuencia de la que me gustaría, lo dudo. Tal vez por eso no quiera hurgar mucho en mi propio yo, por miedo a descubrirme.

O tal vez, sencillamente, es domingo por la tarde.

En cualquier caso, gracias por la sesión de "blogoterapia"




lunes 14 de abril de 2008

De vuelta...

Tras escribir el título de la entrada (unas veces escribo el título al final y otras prefiero perseguir las palabras a través de él, como en este caso), lo primero que me viene a la mente es una canción de Jarabe de Palo: "...de vuelta de todo / de vuelta de nada / de vuelta y vuelta / tan joven y de vuelta...". Yo y la melancolía, para variar.

El comienzo de la siguiente estrofa es aplicable no sólo a mí, sino también a Alemania: primavera que no llega... Esta mañana casi me sobraba el abrigo. Y el campus de la uni, en el semestre pasado un paraje inhóspito sólo surcado a paso rápido por algunos osados embutidos en gruesos abrigos y bufandas, amanecía poblado de... ¡gente tomando el sol! Incluso nos hemos tomado el café en una terraza, todo un lujo en esta época.

Sin embargo, por la tarde, ha vuelto el frío... y la lluvia. Mi gozo en un pozo. Me conformo con las horas de sol, que en estas latitudes no son poco. Y es que he llegado a la conclusión de que el tiempo alemán es como la política argentina: inestable, voluble, sorprendente, ¡kafkiano!

Sin embargo, a pesar del jet lag, el cansancio acumulado y la dura vuelta al cole; a pesar de esa cierta morriña de apátrida que siempre me acompaña, a pesar de todos los pesares, esta que escribe se siente extrañamente contenta, incluso feliz. ¿Será que mi pituitaria empieza a percibir un agradable tufillo a "experiencias interesantes" en este semestre que empieza? ¿Será que el engranaje comienza a rodar, después de meses empujando? ¿que las piezas del puzzle encajan y la nebulosa poco a poco va definiéndose en la distancia? ¿Será será la primavera?



Buenos Aires. Un escaparate en el barrio de La Boca.



jueves 3 de abril de 2008

La insoportable levedad del ocio

A veces, sencillamente, el mundo se llena de vacío...
En la calle bulle la vida y tú te limitas a pasar de puntillas, haciendo oídos sordos, casi con desgana...



No me asustaría esta inactividad de no ser porque también es mental. Y, francamente, quedarme sin palabras es lo que menos gracia me hace en este mundo. Definitivamente, incluso las mejores vacaciones pueden hacerse demasiado largas...


Doctor, doctor, ¿es malo tener ganas de un poco de rutina?

martes 18 de marzo de 2008

Schau mal genauer hin...

Y la cosa sigue yendo de canciones (últimamente mi neurona literaria anda un poco despistada, lo siento). Esta es especialmente para todos aquellos que siguen pensando que el alemán es un idioma "duro", incluso después de haber escuchado mis discursitos al respecto ;)

Vale que la canción es un poco ñoña, pero la letra es buenísima y lo compensa. Me siento 100% identificada con lo que dice (en castellano pierde muchísimo, pero ahí tenéis un trocito traducido...)






...Ich bin dauernd auf der Suche
und weiß nicht mehr wonach.
Ich zieh nächtelang durch Bars,
immer der, der am lautesten lacht.
Niemand sieht mir an,
wie verwirrt ich wirklich bin.
Ist alles nur Fassade,
schau mal genauer hin.


[Siempre estoy buscando,
y ya ni siquiera sé el qué.
Toda la noche, de bar en bar,
mi risa siempre es la que más se escucha.
Nadie se da cuenta
de lo confuso que estoy en realidad.
Todo esto es sólo fachada,
fíjate con más atención.]




...Und du glaubst ich bin stark und ich kenn den Weg.

Du bildest dir ein, ich weiß wie alles geht.
Du denkst ich hab alles im Griff,
und kontrollier was geschieht.
Aber ich steh nur hier oben und sing mein Lied...


[Y tú crees que soy fuerte, que sé cuál es mi camino.
Tú te imaginas que sé cómo funcionan las cosas.
Crees que tengo la sartén por el mango,
que controlo lo que ocurre,
pero sólo estoy aquí arriba cantando mi canción...]

viernes 14 de marzo de 2008

Ya no sé qué hacer conmigo...

Sencillamente genial...



Ya tuve que ir obligado a misa,
ya toqué en el piano "Para Elisa",
ya aprendí a falsear mi sonrisa,
ya caminé por la cornisa.

Ya cambié de lugar mi cama,
ya hice comedia, ya hice drama,
fui concreto y me fui por las ramas,
ya me hice el bueno y tuve mala fama.

Ya fui ético y fui errático,
ya fui escéptico y fui fanático,
ya fui abúlico fui metódico,
ya fui púdico fui caótico.

Ya leí Arthur Conan Doyle,
ya me pasé de nafta a gasoil,
ya leí a Bretón y a Molière,
ya dormí en colchón y en sommier.

Ya me cambié el pelo de color,
ya estuve en contra y estuve a favor,
lo que me daba placer ahora me da dolor,
ya estuve del otro lado del mostrador.

Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual:
ya no sé que hacer conmigo.

Ya me ahogué en un vaso de agua,
ya planté café en Nicaragua,
ya me fuí a probar suerte a USA,
ya jugué a la ruleta rusa.

Ya creí en los marcianos,
ya fui ovolactovegetariano, sano,
fui quieto y fui gitano,
ya estuve tranqui, estuve hasta las manos.

Hice el curso de mitología pero de mi los dioses se reían.
Orfebrería la salvé raspando
y ritmología aquí la estoy aplicando.

Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé,
ya fimé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya eludí,
ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí,
y entre tantas falsedades
muchas de mis mentiras ya son verdades,
hice fácil adversidades
y me compliqué en las mil edades.

Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual:
ya no sé que hacer conmigo

Ya me hice un lifting, me puse un piercing,
fui a ver al Dream Team y no hubo feeling,
me tatué al Che en una nalga
arriba de mami para que no se salga.

Ya me reí y me importa un bledo
de cosas y gente que ahora me dan miedo,
ayuné por causas al pedo,
ya me empaché con pollo al spiedo.

Ya fui al psicólogo, fui al teólogo,
fui al astrólogo, fui al enólogo.
Ya fui alcohólico y fui lambeta,
ya fui anónimo y ya hice dieta.

Ya lancé piedras y escupitajos
al lugar donde ahora trabajo.
Y mi legajo cuenta el estrajo
que me porté bien y que armé relajo.

Y oigo una voz que dice sin razón:
"vos siempre cambiando ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual:
ya no sé que hacer conmigo

Y oigo una voz que dice con razón:
"vos siempre cambiando ya no cambias más".
Y yo estoy cada vez más igual:
ya no sé que hacer conmigo

martes 26 de febrero de 2008

De vuelta

"Helena volvía a Buenos Aires, pero no sabía en qué idioma hablar
ni con qué dinero pagar."
[E. Galeano]

Asomada a una ventana en la esquina de Posadas con Cerrito, Elena miraba: a un lado el obelisco, al otro el mar del color de la plata. Los faros de los coches hacían de la Nueve de julio un paisaje hermoso de luces infinitas. Elena se dejaba acariciar por el viento y miraba, escrutando con una sonrisa en los ojos la ciudad que nunca duerme; miraba como quien busca sin esperanza, como quien espera sin buscar algo que nunca llega.

martes 12 de febrero de 2008

Amy




Dios, es buenísima...

I cheated myself
Like I knew I would
I told ya, I was trouble
You know that I'm no good...
;)

domingo 10 de febrero de 2008

En defensa de la alegría

Ante las últimas estupideces retrógradas que se le han ocurrido al amigo Mariano en estos días, y ya que no voy a poder votar en las elecciones, lo único que puedo hacer para que mi conciencia se quede mínimamente tranquila es sumarme a esta propuesta, y pediros que vayáis a votar.

Acordaos del avance en materia social de esta legislatura, de la retirada de las tropas de Irak, de la Ley de Memoria Histórica, de la mala leche de los obispos o de lo que más os apetezca. Pero no dejéis que el gris vuelva a apoderarse de España, frente al catastrofismo, la intolerancia y el retroceso... ¡Defended la alegría!





Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas

defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas

defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista

defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres

defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también, también de la alegría.



^^

sábado 9 de febrero de 2008

Buen Rollito




Mood: inexplicably happy :))))

Canción buenrollista total. De esas que te hacen moverte aunque no quieras y te cambian el estado de ánimo, vaya. Ya puedo estar en el bar más "superpoblado" del universo, que mientras suena me abstraigo en la pista de baile y sólo somos Peter, Bjorn, John y yo :)

viernes 8 de febrero de 2008

Balance y cuenta atrás

Durante meses, la frustración había sido una constante en su vida.

Cuando llegó a Alemania, hacía ya mucho tiempo que Elena había olvidado lo que era pelearse con un idioma. La impotencia no tardó en reinar sobre su ánimo. No estaba cómoda con su precario alemán, constantemente sentía que no era ella misma, que no podía darse a conocer al resto de seres humanos, pues no se veía capaz de expresar sus opiniones, sus pensamientos, sus miedos.

Elena sentía que había perdido sin remedio la que hasta ahora había sido su única herramienta para enfrentarse al mundo: la palabra.

Pasaban los días, las semanas y los meses, pero Elena no era capaz de deshacerse de esa manta de angustia que la asfixiaba. Estudiaba palabras cuyo género olvidaba una y otra vez, repasaba una gramática que seguía sin entender del todo, prestaba atención en clase aunque sólo entendía frases sueltas cuyo hilo conductor no era capaz de encontrar...

A Elena se le escurrían los días sin remedio, y se creía perdida. Sentía que su esfuerzo era en vano, que algo andaba mal en su cerebro, que nunca iba a conseguirlo. No podía imaginarse lo equivocada que estaba.

Elena ya no sabe muy bien si ocurrió de la noche a la mañana. Tal vez estaba tan embargada por el pesimismo que no percibió la evolución del proceso. Sólo sabe que un día, riendo entre cervezas y amigos, se dio cuenta de que volvía a sentirse cómoda, a ser ella misma. Entonces se paró a reflexionar.

Ahora que lo pensaba... Era cierto que poco antes, las clases en la universidad habían empezado a parecerle más interesantes, que había vuelto a emocionarse en el cine, que una noche se había descubierto a sí misma leyendo un manual de psicología con avidez, que ya no le daba miedo preguntar cualquier cosa por la calle, ni se sentía estúpida si la abordaba un chico en un bar... Incluso la ciudad le parecía más bonita, menos fría... Pero ¿qué era lo que había cambiado?

En realidad nada, pensó. Recordó entonces las palabras que le había dicho una amiga no mucho tiempo atrás, cuando Elena, angustiada ante su nueva aventura, la había llamado para tomar un café: "Ya verás, un día, cuando menos lo esperes, de pronto el cerebro te hará clic y ya no volverás a tener problemas". Esas palabras, si bien no habían sido fáciles de creer, le habían dado fuerza muchas veces para seguir adelante, para volver a sentarse delante de una lista de verbos, para obligarse a salir y relacionarse con la gente.

Ahora, mirándolo con perspectiva, Elena se daba cuenta de que el camino había sido duro, pero en absoluto un esfuerzo vano. Elena estaba a punto de hacer la maleta para tomarse unas merecidas vacaciones, y se sentía orgullosa. Aquella mañana salió a la calle sonriente, pisando más firme que nunca. Incluso se había sentido más guapa al mirarse en el espejo. Entonces, de pronto, dos pensamientos asaltaron su cerebro. El primero fue: "ahora no me iría, ya tengo ganas de volver y que empiece el próximo semestre".

El segundo no era tanto un pensamiento, sino más bien una sensación maravillosa de bienestar, un estado de felicidad tan intensa que en aquel momento podría haber creído eterna. Y es que en ese mismo instante, Elena se dio cuenta de una cosa.

Como en las parejas que salen reforzadas de una crisis, Elena se había vuelto a enamorar de aquel idioma, irremediablemente, y esta vez para siempre. Y es que, de algún modo inexplicable, sentía que aquel idioma y aquel país también la amaban a ella...





martes 5 de febrero de 2008

Sentirse vivo

Margo Martindale en "Paris, je t'aime" (14e Arrondissement)



« Un jour, moi aussi je serai enterrée et peut-être qu’il n’y aura personne qui me visitera. Mais je m’en fous, je serai morte. Mais je ne suis pas une personne triste, au contraire, je suis une personne heureuse avec beaucoup d' amis et deux chiens merveilleux, seulement quelque fois je pense qu’il serait bon avoir quelqu’un avec qui partager les choses. Par exemple quand j’ai vu tout Paris d’un gratte ciel je voulais dire à quelqu’un « c’est beau n’est-ce pas? ». Mais il n’y a personne. »


[Algún día también yo estaré enterrada. Y puede que no haya nadie que me visite. Pero me da igual, estaré muerta. Pero yo no soy una persona triste, al contrario, soy una persona feliz con muchos amigos y dos perros maravillosos, sólo que algunas veces pienso que sería bonito tener alguien con quien compartir las cosas. Por ejemplo, cuando he visto París desde lo alto de un rascacielos quería decirle a alguien "¡Qué bonito! ¿Verdad?" Pero no había nadie.]



« Puis j’ai trouvé un très joli petit parc, je me suis assise dans le parc et j’ai mangé un sandwich que j’ai acheté, c’était très bon. Et puis, quelque chose est arrivé, quelque chose difficile de décrire...

...Assise là et seule dans un pays étranger, loin de mon travail et de tous les gens que je connais, un sentiment est venu à moi. C’était comme si je me souvenais de quelque chose que je n’avais jamais connu, ou que j’avais attendu toujours, mais je ne savais pas quoi. Peut-être c’était quelque chose que j’avais oublié, ou quelque chose qui m’a manque toute la vie... Seulement je peux vous dire que j’ai senti en même temps la joie et la tristesse, mais pas trop de tristesse parce que je me sentais vivante. Oui vivante…»



[
Después encontré un parquecito precioso, me senté en el parque y me comí un sandwich que había comprado. Estaba buenísimo. Y entonces, ocurrió algo, algo difícil de describir...

Sentada allí, sola en un país extranjero,
lejos de mi trabajo y de toda la gente a la que conozco, me embargó un sentimiento. Era como si me acordase de algo que nunca había conocido, o de algo que había esperado siempre, pero no sabía qué. Tal vez era algo que había olvidado, o algo que me ha faltado toda la vida... Sólo puedo deciros que sentí al mismo tiempo alegría y tristeza, pero no demasiada tristeza, porque me sentí viva. Sí, viva.]


Quien nunca se haya sentido así, que tire la primera piedra...

lunes 4 de febrero de 2008

No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió...



Te morías por volver "con la frente marchita", cantaba Gardel.

Y entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud.

Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.




martes 29 de enero de 2008

Cosas que pasan cuando un@ estudia demasiado...



Mi mesa de estudio, el paisaje habitual de estos últimos días...


Celebración de las contradicciones /1

Como trágica letanía se repite a sí misma la memoria
boba.

La memoria viva, en cambio, nace cada día, porque

ella es desde lo que fue.

Aufheben era el verbo que Hegel prefería, entre todos
los verbos de la lengua alemana. Aufheben significa, a la
vez, conservar y anular; y así rinde homenaje a la historia
humana, que muriendo nace y rompiendo crea.


Eduardo Galeano,
El libro de los abrazos

domingo 27 de enero de 2008

El Abismo



...Und wenn du lange in einen Abgrund blickst,

blickt der Abgrund auch in dich hinein...


...Dijo el tito Nietzsche. Que viene a significar, que si uno mira al abismo durante mucho tiempo, el abismo acaba por devolverle la mirada.

Precisamente así estoy yo. Asomada al borde del abismo, mitad curiosa, mitad acobardada. En cualquier caso, intranquila. Desde hace días, por mis manos pasan sin cesar apuntes y libros... Y leo, subrayo, resumo, intento memorizar. Y siento constantemente que es un esfuerzo vano. Pero no voy a rendirme. A cabezota me ganan pocos.





El miércoles saltaré al abismo, sin darle la oportunidad de que me mire él también a mí. La caída será larga, dos semanas exactamente. Pero cuando el día 13 esté subida en un avión con destino Buenos Aires... mejor o peor, los exámenes de febrero habrán quedado atrás.

Nos "leemos" pronto
Hasta entonces, sean felices

martes 15 de enero de 2008

Propósitos para el 2008...

1.- Después del "lavado de cara" que le acabo de hacer al blog (que, por cierto, ya era hora), escribir más a menudo. Estoy perdiendo esta costumbre tan terapéutica, y eso no es bueno.

2.- Así a corto plazo... ¡Aprobar el DSH en febrero! (por favor por favor por favor). Porque si no, me toca volverme de Argentina antes de tiempo para repetirlo...

3.- Ya puestos a hablar de exámenes, sacar febrero con dignidad. Y Julio.

4.- Conseguir de una puñetera vez añadir el alemán a mis "lenguas C". Progresamos adecuadamente, ¡pero todavía no es suficiente!

5.- Viajar todo lo posible y más. Destinos confirmados: Viena, Buenos Aires, Río de Janeiro y Angra-dos-Reis. (¡Todo antes de marzo!). Posibles: Iguazú, Machu Picchu, Bélgica, ¿Bangalore? y GermanTour'08.

6.- Disfrutar más y pensar menos. Que tengo a la neurona agotaíta, la pobre.

De momento con esto tengo para rato. Que tengáis un 2008 plagado de éxitos y felicidad.



domingo 16 de diciembre de 2007

Digamos que me llamo...

...Lola, o Ana, Luis, Pablo o Miguel. Digamos que quiero ser loca en un manicomio, o un pobrecito y desvalido ciego. Digamos que me llamo Gantenbein, que "me pruebo historias como quien se prueba trajes".

La búsqueda del "yo" a través de un viaje por "el otro". Un tema apasionante. ¿Quién soy? ¿Y si no quiero ser quien soy, sino otro? ¿Puedo ser cualquiera? La obra de Max Frisch verbaliza esa persecución de la identidad propia. Apenas he empezado a leerla y voy despacito, leer en alemán según que cosas todavía me cuesta horrores... Pero creo que es un libro recomendable para cualquiera.


..Ein Mann hat eine Erfahrung gemacht, jetzt such er die Geschichte dazu - man kann nicht leben mit einer Erfahrung, die ohne Geschichte bleibt, scheint es, und manchmal stellte ich mir vor, ein andrer habe genau die Geschichte meine Erfahrung...


[Cuando el hombre tiene una experiencia, entonces busca la historia que corresponde a la misma: parece que no se pudiera vivir con una experiencia sin historia, y a veces me imagino que hay otro que posee la historia exacta que corresponde a mi experiencia...]




Y al final, parece que, en cualquier caso, todos acabamos por encontrar, más tarde o más temprano, una historia a la que finalmente consideramos "nuestra vida", o como escribe Frisch (que en alemán suena siempre mucho más bonito y, sobre todo, más lapidario):

"jedermann erfindet sich früher oder später eine Geschichte, die er für sein Leben hält"



... ¿O no?


sábado 15 de diciembre de 2007

Weihnachtsmärkte // Mercadillos de navidad

Berlín: Mercadillo de navidad en Gendarmenmarkt



A veces me da la sensación de que los alemanes tienen dos caras.

Por un lado, no se entretienen con tonterías, son muy sachorientiert, van al grano, son trabajadores y eficientes... O eso dicen, porque visto lo visto y experimentado lo experimentado, estoy empezando a pensar que "se han vendido muy bien a lo largo de la historia"... Hay cosas que funcionan igual o peor que en España. Y sí, oh, sorprendeos, me refiero a la burocracia... Pero, como tantas veces escribió Michael Ende en su maravillosa Historia Interminable: "das ist eine andere Geschichte und soll ein andermal erzählt werden" (en román paladino, que "esa es otra historia y deberá ser contada en otro momento").

Siguiendo con lo mío... Por otro lado, a los alemanes les encanta "hacer el mindas": puzzles, manualidades, decoración, chorraditas... Vamos, lo que en mi pueblo se llama perder el tiempo. Pero como no podía ser de otro modo, los alemanes hacen de perder el tiempo un arte, especialmente en navidad: dedican semanas a ¡fabricarse! calendarios de adviento llenos de dulces, el empaquetado de los regalos de navidad es todo un ritual lleno de cartón, papel, cajas y lazos de diversos tamaños formas y colores...

... Pero lo que más me gusta es que por esta época, se "dejan llevar" (uuuuh qué malotes) y pueden pasarse tardes enteras de pie en los mercadillos de navidad (y con un frío del carajo) poniéndose hasta arriba de Vino caliente y salchichas... ¡Alemania mola! Hay un montón de puestecitos que venden cosas ridículas, pero uno no puede evitar mirarlos todos, desde el más hortera hasta... Vale, todos son muy horteras. No se les puede pedir todo!!

Les dejo, que todavía tengo que hacer unas compritas navideñas, y esto de hablar de salchichas y de Glühwein me ha recordado que tengo que pasarme por un sitio.... ;) Aunque cierran a las 8 (si es que en el fondo, esto es Alemania...).


domingo 9 de diciembre de 2007

Me cansa pensarme

Le robo las palabras que dan título al post de hoy al genial Delibes de una estupenda entrevista que publica hoy El País. Hace casi un mes que no pasaba por aquí, pero quien me lee ya sabrá que, si bien hablar por hablar me encanta, no soy muy amiga de escribir por escribir.

Estos últimos tiempos se resumen rápido: muchas clases, bastante trabajo y el estrés que empieza a asomar a la vuelta de la esquina, buenos ratos con los amigos tomando un Glühwein en el mercado de navidad, o una copa en casa de alguien... Y un fin de semana estupendo en Berlín que me reservo para otro post (ya que no me pasan muchas cosas interesantes, habrá que dosificarlas ;)

Siento a veces que los días chorrean muy lento y los meses diluvian demasiado rápido. Siento que disfruto de los pequeños momentos, pero también que empiezo a perder esa "capacidad de sorpresa" que todos tenemos cuando somos niños... Así, entre nosotros, me siento un poco vieja a ratos, tal vez porque le doy demasiadas vueltas a la cabeza y, como dice el maestro, cansa mucho pensarse...


Todavía no tengo arrugas, apenas un par de canas y aún no me duelen los huesos. Pero hay días en que, sin motivo alguno, siento un pequeño dolor que me oprime el pecho. Es como un nudo en el alma, un aguijonazo de melancolía.

Creo que lo que siento es, en definitiva, el paso de los días, el peso del tiempo: la carga de la vida. Escucho impasible el nítido tic tac del reloj y no puedo evitar preguntarme qué rumbo sigue mi vida, si es que sigue alguno.

A veces me digo a mí misma que he de ser un poco más espontánea, más irresponsable, más irreflexiva. Y al día siguiente, sin embargo, quiero reinventarme al revés y me prometo pensar dos veces antes de hablar o actuar, coger el toro por los cuernos, o "ponerme en serio".

Si esto es todo parte del proceso de "hacerse mayor", sólo espero que acabe rápido. Y si, como me temo, esta sensación ha llegado para hacerse una constante en mi vida, no me quedará más remedio que asumirlo, sonreír, y seguir adelante.





[No sin antes soltar, por lo bajini, una sarta de improperios en "buen castellano" para quedarme un poquito más a gusto. Confío en que ustedes sabrán perdonarme.]


domingo 11 de noviembre de 2007

Noviembre en Ratisbona




Fin de semana de largos paseos...




...de mirar extasiada la nieve que cae en pleno mes de noviembre...




...Con el preceptivo y ¿sano? momento de soledad y "auto-psicoanálisis"...




...pero principalmente, ¡en muy buena compañía!



[Fotos: Walhalla, Regensburg]


miércoles 7 de noviembre de 2007

Los siete síntomas básicos de la inmersión cultural


1. Si comer a las doce del mediodía se ha convertido para usted en algo habitual, e incluso lógico dada la necesidad de aprovechar las escasas horas de sol...

2. Si , como consecuencia de lo anterior, a las siete y pico de la tarde su estómago ya protesta pidiendo la cena...

3. Si diez minutos antes de salir de casa consulta el horario de autobuses para calcular al minuto cuándo ha de salir a la calle.

4. Si se descubre a sí mismo esperando ante un semáforo en rojo, a pesar de no haber ni un coche en la calle ("bei rot muss man stehen; bei grün darf man gehen"...)

5. Si tiene la extraña sensación de que las Pils de medio litro cada vez le entran con mayor facilidad...

6. Si se descubre a sí mismo ante tres cubos de la basura con bolsas de distintos colores, leyendo con angustia la letra pequeña de un envase ante la incertidumbre-necesidad de saber dónde ha de tirarlo...

7. Si la siguiente imagen comienza a parecerle una estampa entrañable en vez de una horterada bastante kitsch:



Bienvenido al club: usted también ha sido abducido por los alemanes. Y si se descuida, dentro de poco será uno más de ellos...

[Y el caso es estaba yo pensando que... Shhh, no se lo digáis a nadie, pero creo que la idea no me disgustaría del todo...]

sábado 3 de noviembre de 2007

De relojes y teoría de la evolución...


La verdad es que esto de los "principios" es un poco raro, hay que adaptarse a tantas cosas que, en realidad, hace una tanto y nada a la vez... Está siendo un puente tranquilito y marujil, la mayoría de gente se ha ido por ahí a visitar a sus respectivos/as novios/as, así que por aquí nos hemos quedado cuatro monos, los que no tenemos a nadie que nos quiera y nos reclame en la lejanía... Snif.

Debería ponerme las pilas y estudiar alemán en serio, o sea, lo que viene siendo repasar gramática, aprender vocabulario... Pero estoy de un vago... Lo bueno es que hay muchas formas de aprender idiomas, y algunas son divertidas, como por ejemplo (un, dos, tres, responda otra vez...) ir al cine, como yo esta tarde, que me voy a ver Jagdhunde (perros de caza), que pinta bastante bien... A ver de qué porcentaje de peli me entero (ejem).

Por lo demás, el cuadro de Dalí me viene muy a cuento: a ratos siento que el tiempo se me derrite entre los dedos y que lo estoy dejando ir a su antojo; a veces me siento expectadora externa de la vida, und wir werden langsam alt...

El tiempo pasa, el tiempo pasa y nada es lo mismo, nada vuelve a ser nunca lo mismo, pero todo está bien; los camaleones sobrevivimos a los días casi sin esfuerzo, al cambio de país, de clima, de gente... Somos incluso capaces de sonreír, de ser felices durante un instante efímero, si es que eso es posible...

Y al final no puedo dejar de hacerme mil preguntas que no estoy segura de saber responder:
¿Acaso es que hemos aprendido a vivir bajo mínimos y somos felices con ello?
¿Es esto un logro o una derrota? ¿Un asqueroso conformismo vegetativo o un adecuado ejemplo de teoría de la evolución darwiniana, una versión moderna del "renovarse o morir"?
¿Qué precio hay que pagar por tener raíces demasiado profundas?
¿Y a la larga, qué sale más caro, tenerlas, o carecer de ellas?




Si alguien tiene respuestas, haría bien en compartirlas con nosotros. Aunque de momento, me conformo con seguir caminando...

domingo 14 de octubre de 2007

A los alemanes se les va la pinza

Estaba yo tan tranquilamente el otro día cotilleando en una tienda de revistas, y como mi nivel de alemán es tan... ejem, pues oye, como que pasé de las cosas sesudas y me puse a cotillear las revistas de marujas, que están como más a mi altura...

Cuál fue mi sorpresa al encontrarme a mi querido Juanka que me miraba, con treinta años menos, desde la portada del 7 Tage!!! No pude evitar la tentación y saqué mi móvil para retratar la susodicha:



Lo mejor de todo, el titular: "Nuevas revelaciones. Diana ¡Picante! Cartas de amor desesperado al Rey Juan Carlos"

Estuve tentadísima de comprarla y vender la exclusiva al Tomate... Pero al final, como en el fondo soy masoquista y me gusta frustrarme, me compré el Spiegel. Todavía estoy intentando descifrar la entrevista a Joshka Fischer.

Im Dichters Lande


El puente de piedra sobre el Danubio al atardecer



Vista de la Catedral desde la Altstadt



El Danubio Azul, que me tiene enamorá




¡Meine Damen und Herren! ¡Por fin estoy aquí! (y por "aquí" entiéndase Alemania, pero entiéndase también internet, que a estas alturas tenía ya un mono...). De momento parece que consigo conectarme desde la residencia, aunque esto funciona un poco como lo de la margarita: ahora sí, ahora no, me quiere, no me quiere... Así que aprovechemos mientras se pueda!!

Las que véis arriba son, por fin, mis primeras fotos de Regensburg. Las hice ayer con el móvil, así que no son ninguna maravilla, pero vendrán más y mejores. Estos días estoy empezando a descubrir la ciudad y a recorrer sus calles. En teoría yo ya conocía Regensburg, pues había estado un par de veces "de pasada" y de turismo... Pero claro, eso en mi caso, y dado mi fascinante sentido de la orientación, equivale a: tengo una vaga imagen peeeero tendré que reorientarme desde cero. Así que en ello estamos. Y para cuando vengan las primeras visitas, prometo no perderme, de verdad (o al menos, lo intentaré...).

La ciudad es increíblemente tranquila, lo de estar en una depresión al lado del río debe ser que afecta, porque pasear por las calles del centro de Regensburg infunde una caaaalma y una paaaaz... Así que creo que para los espíritus con tendencia al estrés como el mío, es la elección ideal para pasar un año "de retiro"...

...Un año... probablemente se pasará volando, como suele ocurrir en estos casos. Yo me preparo para disfrutarlo a pequeños sorbos; de momento, la organización del horario de clases me ha salido a pedir de boca (no tengo clase ni los lunes ni los viernes, ¡viva el sistema alemán de "organízate como quieras"!), así que pienso hacer muuuuchos viajecitos.

Pero también me apetecen las clases de este primer semestre: una clasecita suave de francés y otra de mucha caña de alemán, un par de traducciones, para no perder la costumbre (Alemán-Español y Alemán-Francés), y luego tres asignaturas que pintan bien, una en español: "El lenguaje publicitario español y alemán" y dos en Alemán: "Francia-Alemania: comparación de culturas" y "Psicología de la Interculturalidad". Amo a vé cómo se portan.

Superadas todas las trabas burocráticas (o eso espero, porque todavía no las tengo todas conmigo... No le deseo a nadie tener que lidiar con funcionarios alemanes nunca... Sobre todo si hablan bávaro dialectal!!!) empiezo las clases esta semana. A ver cómo nos vamos defendiendo.

Me despido, de momento, que me enrollo y se me pasa el día (y aquí a las siete de la tarde ya es noche cerrada). Besitos para todos!!









miércoles 3 de octubre de 2007

Vamos que nos vamos

Dicen que una cierta dosis de miedo siempre es buena.
Dónde está la frontera de lo "razonable", eso, es lo que no tengo muy claro...

...Me siento pequeñiiiiita pequeñita...

Afortunadamente, no me faltan apoyos (gracias). Espero no defraudaros, no defraudarme a mí misma.

Una vez más, siento la necesidad de robarle una frase al sabio Onkel (un día le dedicaré un post entero, que se lo está ganando a pulso el jodío):

"como le dijo el perro al hueso: tú estarás duro, pero yo no tengo prisa"


Nos "vemos" cuando vuelva a tener internet, espero que pronto. Sean buenos y cuídenseme.

domingo 30 de septiembre de 2007

Aves de paso

...de España a la Argentina, qué meneo, qué vaivén, qué ajetreo, qué mareo, qué ruina...
[Sabina dixit]


De paso por Madrid, ya casi con un pie en Baviera, leo el post de Xav y me pongo melancólica. Supongo que me afecta la llegada del otoño, el orbitar de aquí para allá por el globo, los inminentes e infumables "dos patitos" del próximo jueves y tantas otras cosas...

Como telón de fondo, Madrid, siempre Madrid. Esta ciudad que nunca ha sido "mi casa" y me produce, sin embargo, un marasmo inexplicable de sensaciones, un grumo de sosegada incertidumbre...

Se me anuda el estómago paseando por sus calles, recordando estos últimos cuatro años de mi vida, los más intensos, los más reales... Cada rincón tiene su historia: un puñado de sueños y un millón de derrotas.

Y es que Madrid es bella, hermosa; y sin embargo, la cubre un halo de tristeza que es, posiblemente, lo que más me fascina. Porque Madrid no es una ciudad, Madrid son versos de Sabina, notas ahogadas en alcohol, besos que saben a carmín rojo y nicotina.

Madrid te acuna entre sus brazos mientras te roba a sorbos la vida; porque Madrid es pura literatura: agridulce, como la propia vida...


lunes 17 de septiembre de 2007

Ahora que...

... The placenta falls to the floor...


-¿Sabes? Ahora que comenzaba a encariñarme de verdad con Buenos Aires, me vuelvo a Europa... Ahora que empiezo a tener la sensación de estar en casa, toca volar, a un futuro incierto en el que todavía no existe nada remotamente parecido a la palabra hogar... Ahora que empiezo a ser una persona mayor, me siento tan pequeña... Ahora que...

-¿Y qué esperas entonces de la vida, Elena? ¿Quién dijo que fuese fácil? ¿Dónde estaría el misterio? Acaso la vida sea tan sólo eso, un cúmulo de incertidumbres a las que hay que sobreponerse, una carrera de fondo...

-Tal vez tengas razón, quizá sea esto a lo que llaman crecer...

sábado 15 de septiembre de 2007

Debajounbotón tón tónnnn


Bueeeeno. Por lo menos los puentes de Regensburg son bien bonitos. Aún así parecen un poco... húmedos... igual amueblándolo un poco... Ejem.

Ay señorrrrr

viernes 14 de septiembre de 2007

Leñe

[Mood: cagoentó]

Mecagüen la burocracia.

Mecagüen que siendo licenciada me vuelvan a pedir el título de Bachillerato que descansa tranquilamente en un lugar de la Mancha que, ahora mismo, me pilla un poquito lejos...

Mecagüen los emails de los viernes a última hora que te dejan sin respuesta hasta el lunes (¡aaaaah, te jodesssss!). Cuando encima aquí es media mañana y ya no puedo hacer nada.

Mecagüen los alemanes que alquilan pisos/habitaciones sin amueblar.

Mecagüen los que ponen anuncios en internet y luego no contestan a los mails.

Mecagüen la globalización de los coj... que al final no sirve para nada.


He dicho.


Que tengan un buen día, ustedes que aún pueden.

martes 11 de septiembre de 2007

Hacer las maletas...


"Helena soñó que quería cerrar la valija y no podía, y hacía fuerza con las manos, y apoyaba las rodillas sobre la valija, y se sentaba encima, y se paraba encima, y no había caso. La valija, que no se dejaba cerrar, chorreaba cosas y misterios."


El libro de los abrazos
Eduardo Galeano


---


...Demasiados cabos sueltos, demasiados frentes abiertos, demasiados abrazos que nunca serán suficientes, y muchas maletas, maletas que se disuelven como el éter, maletas que no cierran porque están vacías, porque sólo están llenas de sueños, porque aún no existen...

Y yo, que a veces me como el mundo y otras, como ahora, me siento sobrepasada, abrumada, extenuada, estresada agotada... ¿Asustada? Ah sí, y todavía "sin techo", para agregar un poquiiiiito más de emoción a la aventura...

Pero a pesar de todo ello, como bien apunta mi sabio Onkel, Die Welt ist kleiner geworden, (Münterfering dixit). Y es una verdad como un templo, pero a mí no hay quien me evite mi dosis de nerviosismo previo. Y eso que falta un mes para que empiecen las clases...


... Plz, somebody wake me up when September ends...




jueves 6 de septiembre de 2007

Que nadie duerma...

La mejor aria de todos los tiempos, interpretada por una de las mejores voces de todos los tiempos. Gracias, Luciano. Descansa en paz.


Nessun dorma, Turandot (Puccini)

martes 28 de agosto de 2007

Sillas de paja infantil, graves mecedoras...

Porque además de regalarnos algunos momentos hilarantes como este, que pertenecen ya para siempre a la memoria colectiva de nuestro país...



...Paco Umbral era, es y será uno de los más incisivos y diestros espadachines del verbo que ha alumbrado la literatura española. Uno puede estar más o menos de acuerdo con sus opiniones, pero creo que su calidad literaria y maestría con la lengua no pueden ponerse en tela de juicio.


Os dejo una de sus reflexiones, tal vez mi preferida:



"La prosa es el pulso de un país, así como la poesía puede que sea su perfume. España se queda sin pulso durante los tres años de la guerra, como se queda sin cosechas. Jamás un himno militar sustituirá a una metáfora. Las guerras producen mucha literatura, pero después. La guerra, que queda como un formidable estruendo en mitad de la Historia, es, en realidad, un pavoroso silencio: el silencio de un pueblo que ya no piensa, que ya no trabaja con el idioma, que ya no hace todos los días su tarea intelectual, gramatical, creadora."

La Guerra civil
F. Umbral (1937-2007)

Pincha aqui para leer "Agusto y sin Umbral" en el blog de Juan Cruz.

domingo 26 de agosto de 2007

Had I known...


Vídeo: The Fray, How to save a life

viernes 24 de agosto de 2007

Luz

Foto: Santiago de Chile y, al fondo, cordillera de los Andes.
(Autor: Juan)

¿Qué tal, para variar, un poco de luz al otro lado de la ventana desde la que atisbo el horizonte? Aunque sea una luz pasada por el tamiz de la neblina de Santiago, tras la densa nube de contaminación, se adivina, inconfundible, el brillo de la esperanza.


Atravesar la enrarecida calígine y llegar a lo alto de la cordillera o morir de asfixia en el intento...


...Eso depende únicamente de nosotros.

Besos desde el Cono Sur

El mar...



[Música y letra: Un mar en medio, de Doctor Deseo.

Fotos: Viña del Mar (Chile)
Current Mood: "...La eterna sensación de nunca poder llegar..."]





"El mar, como lugar donde ocurren las cosas,
el mar que nos separa,
el mar que nos junta...



...El mar, que es el territorio donde habitan todos los monstruos que pueblan tus sueños,
el mar, para eternos perseguidores de horizontes...



...El mar, siempre, para buscadores de tesoros.
Un mar en medio... como casi siempre."




jueves 23 de agosto de 2007

Autorretrato de Pablo Neruda

Foto: Jardín de la Sebastiana, casa de Neruda en Valparaíso

Por mi parte,
soy o creo ser duro de nariz,
mínimo de ojos,
escaso de pelos en la cabeza,
creciente de abdomen,
largo de piernas,
ancho de suelas,
amarillo de tez,
generoso de amores,
imposible de cálculos,
confuso de palabras,
tierno de manos,
lento de andar,
inoxidable de corazón,
aficionado a las estrellas, mareas, terremotos,
admirador de escarabajos,
caminante de arenas,
torpe de instituciones,
chileno a perpetuidad,
amigo de mis amigos,
mudo para enemigos,
entrometido entre pájaros,
mal educado en casa,
tímido en los salones,
audaz en la soledad,
arrepentido sin objeto,
horrendo administrador,
navegante de boca,
yerbatero de la tinta,
discreto entre los animales,
afortunado en nubarrones,
investigador en mercados,
oscuro en las bibliotecas,
melancólico en las cordilleras,
incansable en los bosques,
lentísimo de contestaciones,
ocurrente años después,
vulgar durante todo el año,
resplandeciente con mi cuaderno,
monumental de apetito,
tigre para dormir,
sosegado en la alegría,
inspector del cielo nocturno,
trabajador invisible,
desordenado, persistente,
valiente por necesidad,
cobarde sin pecado,
soñoliento de vocación,
amable de mujeres,
activo por padecimiento,
poeta por maldición y tonto de capirote.

miércoles 22 de agosto de 2007

Valparaíso



De nuestra fugaz escapada a Chile me quedo, sin dudarlo un instante, con Valparaíso. Y no puedo sino robarle estos versos al poeta que, después de tanto tiempo y relecturas, sigue emocionándome como la primera vez:


AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla.

Que nadie venga con un martillo turbio
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas
hileras de rocío, por tus escalones
en donde la maternidad salobre
del mar te besa, nadie sino mis labios
en tu corona fría de sirena,
elevada en el aire de la altura,
oceánico amor, Valparaíso,
reina de todas las costas del mundo,
verdadera central de olas y barcos,
eres en mí como la luna o como
la dirección del aire en la arboleda.

Amo tus criminales callejones,
tu luna de puñal sobre los cerros,
y entre tus plazas la marinería
revistiendo de azul la primavera.

Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.


Pablo Neruda



... Me pierdo en el horizonte infinito, recordando aquella época en que devoraba las novelas de Allende, historias de bandoleros despiadados en busca de oro que llegaban a este puerto, de valientes mujeres que perseguían fantasmas hasta el fin del mundo...



"...Revistiendo de azul la marinería..."





Pero claro, ¿cómo no escribir poemas así, cuando uno es Neruda y tiene estas vistas desde su casa?


Volveré con más Chile y más Neruda (el que avisa no es traidor...)

miércoles 15 de agosto de 2007

Worst movies ever

De chorrada en chorrada, y tiro porque me toca. Seguimos con una tanda de banalidades varias ... No me pidan más, que tengo la neurona de vacaciones y me acabo de beber media botella de champán (chimpún!). Así que divagaciones pseudoliterarias, para otro día.

Hoy disfruten del siguiente vídeo youtubero con las escenas más cutres de la historia del celuloide. Mención honorífica especial para la "peor frase"... Lo que no entiendo es cómo demonios el tipo consigue llevarse a la cama a la chica... Puaj!



¡Oh! Así, sobre la marcha, me acabo de dar cuenta de que hay segunda parte... ¡Con una categoría propia para el Chuache! ¡Esto promete! Así que ahí va:



NOTA: Si luego alguien tiene pesadillas... Yo no me hago responsable. Así que, como dirían en la tele americana, VIEWER DISCRETION IS STRONGLY ADVISED! (a posteriori, pero el que avisa...)



lunes 13 de agosto de 2007

Trágica noticia

Leo, anonadada, en el 20minutos el siguiente titular:

(Tomaos vuestro tiempo, no lo leáis de sopetón que es una noticia impactante y no queremos que nadie se caiga de la silla...)



"Letizia le pisa la chancla a la Reina"



¡Oh sielos, Leonsio! ¡Toma ya! Esta noticia me deja épatée, bouleversée y una larga lista de cosas en -ée que me guardo para la intimidad.

Como no pienso arriesgarme a ser detenida, censurada o vaya usté a saber por hacer chascharrillos fáciles con el verbo "pisar" y los dos nombres propios que nos proporciona el titular (un día de estos moriré emponzoñada de tanto morderme la lengua), me limitaré a exponer unas breves observaciones que se desprenden de la lectura de la susodicha y el visionado del valiosísimo material gráfico que la acompaña:

1. A la Reina no le sentó muy bien el vino de la cena. ¡Ojo! que yo no estoy diciendo que estuviese borracha (ejem ejem, uyyy qué tooooos me está entrandoooo), sino que, sencillamente, se tambalea de forma sospechosa... Incluso antes de ser vilmente pisoteada. Uy, ¿he escrito vilmente? ¿Yooo? Perdón, quería decir... gentilmente, eso, gentilmente...


2. ¿Una Reina en chanclas? ¡Dioooos, qué poco glamour! Porque falta de financiación para unos Manolos no será... Mamá Ladilla podría cambiar un poco la letra de aquella canción: "Imagínateeee a la Reinaaaa en chanclaaaaas, chanclaaaaaas"


3. Una razón más que se suma a mi lista de "101 buenas razones para acabar con la monarquía parlamentaria en España": Si no lo hacemos porque es un déficit democrático, si no lo hacemos porque el contribuyente al menos pueda elegir a qué desgraciao le paga los cubatas... ¡Hagámoslo por la salud de la prensa de nuestro país, leñe! ¿Qué será lo próximo? ¿"La infanta Sofía se ha tirado un pedo"? ¿"Marichalar aprende por fin a combinar los colores"?


Ays, que me sulfuro. Y como veo que ya no hace falta que diga eso de "¡República ya!", pues me lo ahorro. Sólo por esta vez, ¿eh? :p




¿Qué le dice una compresa a una princesa?
"Con que azul, ¿eeeh?"

viernes 10 de agosto de 2007

Harry Potter y la maldición del traductor


He leído en El País este artículo y este otro, lo que sumado a los comentarios que oigo cada vez que Rowling publica un nuevo libro ("pues vaya con los traductores, qué lentos, no entiendo por qué tardan tanto", "pues yo me he bajado la traducción de internet y se entiende perfectamente" ... y similares) hace que se me inflamen ligeramente los ovarios.

El caso es que cuando en la prensa se habla de nosotros (cosa que rara vez ocurre) nunca es para bien. No en vano escribió Javier Marías no hace mucho que somos "el comino de la lengua", ya que parece que a nadie le importamos un ídem.

Lo más indignante es que mucha gente no entienda que una buena traducción, como todo trabajo bien hecho, lleva su tiempo. Todos comprendemos que no se puede levantar un rascacielos en medio día, que una operación a corazón abierto no se hace en tres minutos… ¿Por qué exigir entonces traducciones exprés?

Los primeros culpables, salvo honrosas excepciones, son los editores, que ningunean al traductor literario ya sea pagando tarifas irrisorias, subastando las traducciones a la baja, haciéndoles renunciar a sus derechos de autor o exigiendo plazos imposibles de cumplir.

Pero también son culpables quienes aceptan trabajar en dichas condiciones, pues favorecen que la cadena se extienda hasta los lectores, que en muchos casos ignoran incluso nuestra existencia. Ni se imaginan la de veces que he tenido que explicar para qué sirve mi profesión, en pleno siglo veintiuno y a gente no precisamente analfabeta.

Se me ponen los pelos como escarpias de pensar en el caso de Matilde Horne, la ancianita venerable a la que debemos traducciones tan importantes como El señor de los anillos, que sobrevive ahora con 300 míseros euros al mes y no cobra un duro de derechos de autor por un trabajo gracias al cual se han vendido millones de libros.

Luego hay casos extremos, como los frikis de un foro de internet que se titula algo así como... "Queremos leer a Stephen King, no al traductor"... (Uno de cien mil descubrimientos alucinantes de las clases de Mariuca). Pues oiga, señor, aprenda usted inglés, porque de otro modo, déjeme decirle, es imposible leer al autor original...

"Cuánto tonto cría Dios", que diría mi padre. Mucha gente no es capaz de ver mucho más lejos de su propio ombligo. Pero de pronto, un fenómeno de masas como Harry Potter hace que muchos se den cuenta de que... ¡Oh, sorpresa! ¡Nos necesitan!

Ahora bien, si su único interés es satisfacer la curiosidad del qué pasará, cómo acabará la saga, quién morirá... tal vez sea suficiente con una traducción “pirata” hecha deprisa y corriendo. Es el lector quien habrá de plantearse si es eso lo que busca, o su intención es disfrutar de la lectura de una obra fiel al original en contenido y estilo. En ese caso, debe comprender que ha de esperar.

Harry Potter, como cualquier obra literaria, es una compleja amalgama de elementos lingüísticos que caracterizan el estilo de su autora, y extralingüísticos, que abarcan una densa mitología. Y el traductor ha de documentarse, pisar sobre firme frase a frase para llevar a cabo un buen trabajo y no quedarse en la mediocridad.

Dado que el caso de Potter es tan especial, si los editores y la autora querían evitar las traducciones “ilegales”, la solución ideal habría sido facilitar a los traductores la versión final de Rowling con tiempo suficiente para posibilitar la publicación simultánea del original y sus traducciones.

Desafortunadamente, ya es tarde para eso, pero que no vengan lamentándose ahora (y no hablemos de lo de detener al chaval de 16 años...) Que pirateen las traducciones no es algo que ocurra por primera vez, por Dios, ¡que han sido siete libros! Y no podemos reprochar al ser humano su curiosidad. Pero que quede claro que el problema en esta historia no es que los traductores seamos lentos o poco eficientes, pues somos, de forma mayoritaria, el último eslabón de la cadena, simples malabaristas con demasiadas mazas entre manos, incomprendidos y a menudo denostados.

lunes 6 de agosto de 2007

Un regalito para el pequeño güey...

[Mood: Birthday Party --> :D ¡Japi Berdei tu llú! :D
Music: Rome wasn't built in a day, de Morcheeba, que le gusta a la Jelen.]
Hale, y ahora ya podemos empezar...




Porque el mundo está plagado de (H)Elenas...


¡Pero sólo hay una como tú! Además, como tu madre, la guapísima Conchita (como bien describió Manolo Escobar), es muy kul, tú eres la más original de todas: Helena con Hache, como Eva Hache, o Martín (Hache)...


Y como veremos a continuación en un asombroso despliegue fotográfico que quedará para la posteridad y por el cual me asesinarás algún día, eres la reina de los jetos, como este...

Por cierto, anda que no ha pasado tiempo desde esta foto...


...hasta otras como esta, en la que Tais y tú posáis taaaan naturales...



La verdad es que lo de poner caras es muy tú. Bueno, y muy yo, pero eso queda para la intimidad, que para eso el bloj es míiiiio! :p

Y por eso este post hoy: ¡¡para que no te quede más remedio que entrar si es que quieres ver tu regalo de cumpleaños!! ¡Que ya te vale!

Así que, a modo de venganza por no haberme "visitado" hasta ahora (lo cual me parece muy fuerte, tirando a súper fuerte), y a la vez como homenaje por tus dos patitos, a continuación veremos un repertorio de los mejores jetos del pequeño güey... Sí, porque ella es el pequeño güey y yo la "pequeña perra afgana"... En fin, ¡no hay derecho! :p



Sí, ciertamente, es lo tuyo. Esta es muy favorecedora. Y también muy recurrente. ¡Quéfumepa, la tienes ensayadísima! Pero no por ello te quiero menossss, que conste :p



Esta, sin embargo, tiene mucho más mérito, porque es totalmente espontánea. Me gusta porque sales muy guapa, en ella se ve reflejada toda tu belleza natural. juasjuasjuas

¡La verdad es que es bastante jevi-metal-jarkor-punk! Somos unas turrrrrrrbias.



¡Y es que tú y yo somos "personas extremadamente serias"! ¿Te acuerdas?



Gracias por todos los momentos "choni" de este año. Porque los puerros tienen raíces, y las cebollas también se pueden comprar sin red. Which is not turkey's snut, I have to say, mai frén.

"¡Liiiif miiiiii... 'cos ai an not tu bleim of seeing lluuuu foooool... Bituin chu laaaands llu aaar, end llu lif nou eeeeer güiz güich tu brizzzz!"

o...

"Ai guas goin laik a pilgrin an llu tuk mi bai de jeeeend... sin tu mi... an llu tol me sin tu mi..."




Por esa vez que casi te pusiste morena. Y mi calcetín fue testigo de ello. De hecho, no lo he lavado desde entonces, para que quede constancia del hecho histórico. Trabajito nos costó, oye.



Porque desde que llegamos al edificio que lleva este numerito hace ya cuatro años...


... hasta el día en que me hiciste esta foto, cuando ¿defendimos? nuestras últimas traducciones de la carrera, hemos hecho compartido miles de momentos.


Pero sobre todo, me quedo con todas las gansadas de este año... ¡Esos exámenes de febrero! Sí febrero, esa época del año en la que la gente que estudia carreras normales... simplemente ESTUDIA, mientras nosotros nos dedicamos a... Bueno, nosotros salimos todos los días... :s



Porque te vigilo hasta desde la cabina (muajajaja, risa maligna). Que desde allí no se pierde detalle de las suciedades varias... ¡Y se emiten todas las posibles, y no sólo me refiero a cuando uno interpreta! ¡Un brindis por esas cabinas que sirven para confesar, cotillear, conspirar... Puuuuf!



Por esas tardes de junio descubriendo Madrid, pateando de arriba abajo, pasando el rato en el Areia, tomando el sol en Plaza de España... ¡Y por esos mojitos del Café del Nuncio a las cuatro de la tarde!


Por los bailoteos que nos hemos pegado... Todavía me acuerdo de aquella fiesta del novato en la que descubrimos tu lado más macarra... ¡Serás bakala!



Porque, si nos da la gana, nos ponemos estupendas.


Y si no, pues no. Salta a la vista. ¡LIMPIADA! Pero... ¡la de gamberradas que habremos hecho con el uniforme de choni! ¿eh? Juasjuas. Como esta foto que sólo tú y yo entendemos... ¡Es grannnnnnnde!


Porque desde el primer día hasta el último nos lo hemos pasado como enanos...


Porque compartir contigo la "bajada triunfal de escalera" fue todo un honor.


Porque hasta a "la Úcar" la hemos compartido... En este marco incomparable... blablabla... Y mira que Pilar Úcar es mucha Úcar. ¡Pero qué grande es Navarra, leche!


Lo que trae a mi mente a otra navarrica entrañable... ¡Viva la tía Puy... y sus croquetas!



Porque juntas hemos conocido a un montón de gente kuuul, como la Pili, o como el caraculo de nuestro amado Javi.



¡Porque incluso a Miniyo le caes bien! Y con lo sibarita que es Miniyo... ¿Qué más se puede pedir? Y tenéis taaaanto en común: el papel higiénico de doble capa, los juegos de peleas...



Lo cierto es, mi pequeño Heleno, que hacemos un buen equipo. Con nuestras frikadas y nuestras cosillas, sí, pero... ¿qué sería de la vida sin esas pequeñas cosas?

Te quiero un montónnnnn, ¡eres única e irrepetible! Y esta es mi forma particular de desearte lo mejor, no sólo en este día en el que tú eres la estrella, sino en este futuro nebuloso que se nos presenta. ¡Porque vales un güevaco y no me cansaré de decírtelo!



Porque te echo mucho de menos desde el otro lado del Atlántico... Aunque espero volver aquí contigo en el verano austral, y entonces... jurjur... ¡quemaremos Buenos Aires, mi vieha!


Por todo ello y mucho más, GRACIAS.

A estas alturas de la vida tengo la certeza de que hay pocas amistades que sobrevivan al desgaste del tiempo, pero aquellas que lo consiguen son indestructibles, sólidas, infinitas, eternas: como la nuestra.

¡Te quierooooo pequeño güey!

sábado 4 de agosto de 2007

Estampas de un viaje: Salta y Jujuy


Salta


Catedral de Salta


Un cielo sin atisbo de contaminación...

Doña Alonsa y el gauchito Panza


La luna, al revés, vista desde otro hemisferio...


¡Que vienen los gauchos!


Estatua del general Güemes


Paisaje salteño


Valle de Lerma


Quebrada de las flechas



Arte local: muñecas.


Más muñecas. Purmamarca


Viñedos de Cafayate


El alfarero y su llama


Anfiteatro natural en la roca


Cerro de los siete colores



Pucará inca. Tilcara.


Paseando entre los cardones. ¡Qué propios ellos!


Dique Cabra Corral

lunes 30 de julio de 2007

Míralos qué majos ellos...

Tenía que ponerlo. Acabo de leer en el País esta ¿noticia? (by the way, cómo se nota que es verano...) y buscando en Youtube, he encontrado el vídeo original, o sea, este:




Esto sí que es disciplina... Si los ejércitos napoleónicos hubieran sabido moverse así, si las hordas nazis hubieran bailado con tanta gracia, otro gallo habría cantado. Y la historia del mundo... En fin, que me pierdo.

Mención especial para la "damisela en apuros". Me gusta su estilismo. ¿Qué digo me gusta? ¡Me encanta!

En fin, como diría una que yo me sé: ¡Esto es muy fuerte tirando a súper fuerte!


miércoles 25 de julio de 2007

Franceses y alemanes



JEUNE FRANÇAIS: Nous oublions tout très vite, c'est à la fois notre faiblesse et notre force! Nous avons oublié après 1918 que nous étions vainqueurs, c'est ce qui nous a perdus; nous oublierons après 1940 que nous avons été battus, ce qui peut-être nous sauvera!

BRUNO VON FALK: Pour nous autres, Allemands, ce qui est à la fois notre défaut national et notre plus grande qualité, c'est le manque de tact, autrement dit défaut d'imagination; nous sommes incapables de nous mettre à la place d'autrui; nous le blessons gratuitement; nous nous faisons haïr, mais cela nous permet d'agir d'une manière inflexible et sans défaillance.

Comme les Allemands se méfiaient de ce manque de tact, ils surveillaient particulièrement toutes leurs paroles lorsqu'ils s'entretenaient avec les indigènes, ce qui les faisait taxer par ceux-ci d'hypocrisie.



I. Némirovsky,

Suite Française

---
JOVEN FRANCÉS: Lo olvidamos todo muy rápido, ¡y eso es a la vez nuestra debilidad y nuestro punto fuerte! Después de 1918, olvidamos que habíamos ganado, lo que fue nuestra perdición; y después de 1940 olvidaremos que nos han derrotado, lo que, probablemente ¡será lo que nos salve!


BRUNO VON FALK: Para nosotros, los alemanes, nuestro defecto nacional, que es a la vez nuestra mejor cualidad, es la falta de tacto; en otras palabras, falta de imaginación. Somos incapaces de ponernos en el lugar del otro; hacemos daño de forma gratuita; conseguimos que nos odien, pero ello nos permite actuar de manera inflexible y sin desfallecer.


Como los alemanes desconfiaban de su falta de tacto, medían especialmente sus palabras cuando hablablan con los locales, lo que hacía que estos los tacharan de hipécritas.



domingo 22 de julio de 2007

Reflexiones atemporales...

"Pour soulever un poids si lourd
Sisyphe, il faudrait ton courage.

Je ne manque pas de coeur à l'ouvrage

Mais le but est long et le temps est court"


- I. Némirovsky -


[Para cargar con tan pesado fardo,
Sísifo, haría falta tu tesón.
No me falta ánimo para la creación
Pero el final está lejos, y el tiempo es no es largo]






Dos reflexiones atemporales de Irène Némirovsky, extraídas de las Notes sur l'état de la France, que podemos leer en su obra Suite française:


La tiranía



On veut nous faire croire que nous sommes dans un âge communautaire où l'individu doit périr pour que la société vive, et nous ne voulons pas voir que c'est la société qui périt pour que vivent les tyrans.

[Quieren hacernos creer que nos encontramos en una época comunitaria en la que el individuo ha de morir para que la sociedad viva, y no queremos ver que es la sociedad la que muere para que vivan los tiranos.]



El individuo y la dictadura



L'individu n'a de prix que s'il sent les autres hommes, c'est entendu. Mais que ce soient "les autres hommes" et non "un homme". La dictature s'établit sur cette confusion.

[El individuo únicamente adquiere valor cuando es consciente de la existencia de los demás hombres, eso es lógico. Pero ha de tratarse de "los demás hombres" y no de "un hombre". La dictadura se establece gracias a esta confusión.]



miércoles 18 de julio de 2007

Caminito



Caminito que el tiempo ha borrado,
que juntos un día nos viste pasar...




... he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal...





...Caminito que entonces estabas
bordado de trébol y juncos en flor...





...una sombra ya pronto serás,
una sombra lo mismo que yo...





...Desde que se fue,
triste vivo yo...





...Caminito amigo,
yo también me voy...





...Desde que se fue,
nunca más volvió...




...Seguiré sus pasos...
Caminito, adiós.

martes 17 de julio de 2007

Desde mi ventana...



La nueve de julio de noche: explosión de luces y una ciudad que nunca duerme...

lunes 16 de julio de 2007

Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear...

Cuatro instantáneas de nuestros primeros días en Buenos Aires.




Una tarde en el mítico café Tortoni. A veces hay que hacer cola en la puerta (como en el Vips, solo que más rápida y aquí la espera, merece la pena). Hay una pequeña sala-museo que se puede visitar con fotos y/o autógrafos de todos los escritores, políticos y famosos en general que se han sentado en sus mesas en algún momento.

Aquí me enteré (¡gran trauma!) de que los churros que yo creía tan madrileños son en realidad ¡argentinos! [Nota mental: tengo que investigar más acerca de eso.... jiji].

El Tortoni es visita obligada si están en la ciudad. Recomiendan ir por la noche a ver el espectáculo de Tango. Ya les contaré, porque estas son cosas que hay que ver, ¡aunque nos hagan sentir como un guiri en un tablao!



Tras indagaciones varias acerca de la naturaleza de este enigmático animal, nos desplazamos hasta el Jardín Zoológico de la ciudad para conocer en persona al carpincho.

Todo para acabar descubriendo que este bicho del que salen unos cinturones tan monos (vale, ahora es cuando me llamáis cruel... :s) es en realidad una rata gigante y peluda...ejem... Lo que no implica en absoluto que vaya a dejar de usar mi cinturón. Espero que no me lea nadie de la PETA, que me petan.



Vista del puente de Santiago Calatrava en Puerto Madero. Se supone que representa a una mujer bailando un tango (¿?). Allegedly, yo la verdad es que el arte, a veces no lo entiendo mucho...

Puerto Madero es una zona muy kul, en la que los antiguos docks (estos argentinos y su manía de prostituir el castellano con miiiiiiles y miiiiiles de calcos...) han sido restaurados y transformados en restaurantes, pubs, oficinas e incluso viviendas, todo ello de lo más chic, osea.

Esta es también la zona más segura de la ciudad, ni en Suiza había visto yo tanto poli junto. En conjunto, un barrio con mucho ambiente y agradable, para pasear o ir a tomar algo a cualquier hora. ¡En esta ciudad los sitios no cierran nunca!



Y para finiquitar, esta, que me gusta. Igual eran los efectos secundarios de la botellita de Saint Felicien que nos acabábamos de pimplar (los vinos argentinos, otra recomendación interesante, by the way).

O igual no, porque Juanjo no bebió (eso espero, al menos yo no lo vi :p) y estaba igual que nosotros. Vale, a lo mejor es que estamos un poco tarados, sí. ¿Y qué? A mí plin, que estoy de vacaciones :p

martes 10 de julio de 2007

¡¡Nieve!!


¿Quién me lo iba a decir? En pleno "verano", mientras la mayoría de quienes me leen sudan la gota gorda. Y después de 89 años sin caer un copo sobre Capital Federal: nieva. Buenos Aires huele a frío, a un frío helado, intenso; huele a un viento gélido que arranca a su paso los aromas de sus calles para llevarlos consigo... El carbón requemado en las parrillas se funde con el olor del cuero crudo, el sonido del bandoneón se entremezcla con un susurro de eshes cantadas...

Aún ahora, desde mi ventana, puedo ver algunos copos rezagados, planeando sobre las luces rojizas que parpadean sobre la Nueve de julio. Como escribió Agustín Bardi, ¡Qué noche! Ojalá de esta salga otro tango...

Apenas llevo aquí tres días y he visto poco, casi nada. Pero aún tengo por delante tres meses. O tres años, según se mire. Y siento una extraña sensación: estoy fuera, pero me siento en casa... Creo que esta ciudad y yo vamos a llevarnos muy bien... Si quieren pasarse, aquí les espero.

martes 26 de junio de 2007

Sin señal...

...Sin internet en casa y en plena reválida.

Esto no es un parón, como en toda peli chunga digo aquello de: ¡Volveré! Probablemente ya desde Buenos Aires, así que se me entretengan con estos vídeos:



miércoles 20 de junio de 2007

Ventana sobre la memoria

" A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos.
Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.

Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoge los pedacitos y los incorpora a su arcilla.






(...)
¿Un refugio? ¿Una barriga? ¿Un abrigo para esconderte cuando te ahoga la lluvia, o te parte el frío, o te voltea el viento? ¿Tenemos un espléndido pasado por delante? Para los navegantes con ganas de viento, la memoria es un puerto de partida. "


Las palabras andantes
Eduardo Galeano

martes 19 de junio de 2007

Sólo para fans...

...Dedicado a todos los devotos de la Iglesia de la Houseología.





Bordes. ¡Somos más!

lunes 18 de junio de 2007

Pongamos que hablo de vivir

... Hoy no hay más palabras que las del poeta, el maestro Joaquín Sabina:




El destino nos separa, pero no me olvido de ti, Madrid, mi querido Madrid, volveremos a vernos pronto...



Algún día volveré:


A cantarle "A la sombra de un león" a la Cibeles de madrugada.

A perderme entre las casetas de la feria del libro.

A salir a la calle un catorce de abril.

A buscar tesoros en el Rastro.

A tomar cañas en buena compañía.

A recorrer tus calles, respirar tu vida,

a perderme una y otra vez con malas compañías;

a reír y llorar contigo, a descubrir el mundo de tu mano.



A bajarme en Atocha...



Llegó
con su espada de madera
y zapatos de payaso
a comerse la ciudad.
Compró
suerte en Doña Manolita.
Y al pasar por la Cibeles
Quiso sacarla a bailar un vals...



sábado 16 de junio de 2007

Decidir



Anoche se hablaba mucho de tomar decisiones: acertar, equivocarse, arriesgar... Está claro que este es el momento de arriesgarse. De elegir el camino difícil, renunciar a la comodidad. Todavía tenemos derecho a equivocarnos... ¡Aprovechémoslo mientras podamos! Quienes me conocen ya sabrán mi opinión: Que nos den con la puerta en las narices si es necesario; lo fundamental es que nunca, NUNCA podamos reprocharnos a nosotros mismos el no haberlo intentado.

En cualquier caso, tomar determinadas decisiones nunca es fácil. A ver qué dice al respecto el Devil's Dictionary:


DECIDE, v.i.: To succumb to the preponderance of one set of influences over another set.

A leaf was riven from a tree,
"I mean to fall to earth," said he.

The west wind, rising, made him veer.
"Eastward," said he, "I now shall steer."

The east wind rose with greater force.
Said he: "'Twere wise to change my course."

With equal power they contend.
He said: "My judgment I suspend."

Down died the winds; the leaf, elate,
Cried: "I've decided to fall straight."

"First thoughts are best?" That's not the moral;
Just choose your own and we'll not quarrel.

Howe'er your choice may chance to fall,
You'll have no hand in it at all.


La mujer de la mirada perdida encendió un cigarrillo...

...Y entre pensamientos vacíos, sin darse cuenta, se consumió.

Microcuento


Llamó un día a la oficina para decir que no pensaba volver nunca. Colgó, sintiéndose orgulloso de haber logrado por fin desatarse y ser libre. Después se sentó en el sofá, satisfecho, y encendió la tele.

Lo encontraron en la misma postura algunos días después. Cuentan que en la pantalla berreaba un circo amalgamado de periodistas y famosos, y que él sostenía el teléfono en su regazo. Dicen que lo miraba con la melancolía que sólo encierran los ojos de un cadáver.


jueves 14 de junio de 2007

Pequeñas cosas...

A menudo basta un ínfimo detalle para alegrar el día más sombrío. Me encanta descubrir nueva música. Primero escucho, fascinada; después me maldigo durante unos instantes por ser una inculta y no haberla descubierto antes. Pero poco después, el placer de escuchar borra cualquier otra sensación, y ya sólo existe la música...

Hoy quiero compartir con el mundo al pianista y compositor italiano Ludovico Einaudi. Su música tiene un aire a Yann Tiersen, con notas de amarga melancolía que se funden con pasajes de sonido brillante, cristalino... Recomendación: su último álbum, Divenire: una delicia para los oídos.



... Echo de menos mi piano... Si pudiera llevármelo a las Américas en un bolsillo... :(

...Sin quererlo, el post de hoy termina en cadencia plagal.

miércoles 13 de junio de 2007

La sabiduría de Marta

-Y tú, ¿cuántos años tienes?

La pregunta de Marta, que me mira fijamente a los ojos, desafiante desde su metro diez de estatura, me saca de mi letargo vacacional.

-Adivina- contesto.

-¿Doce? ¿Quince?, ¿diecinueve?, ¿diezy...veinte?- Recita, cual metralleta, ante mis sucesivas sacudidas de cabeza. -¿Veintiuno?

-¡Bingo!

-¿Y ya has terminado la universidad?

-Sí-, contesto orgullosa, -acabo de terminar.

-¿Y ahora dónde vas a trabajar?- Se me pone cara de épatée, y reacciono espantada:

-¿Trabajar? ¿Ya? ¿Tan pronto? ¡Noooo!

Por su cara de asombro, creo que mi mirada de horror la horroriza también a ella. Creo que acabo de tirar por tierra la lógica aplastante de una pitufa de casi siete años con la dentadura llena de huecos.

Tras un breve instante en el que yo misma llego a preguntarme si no sería mejor dejarse de tonterías y buscar trabajo (lo reconozco, la mirada de la niña ha conseguido hacerme sentir culpable), me sereno, vuelvo a mi ser y le suelto una perorata sobre la importancia de la formación en nuestros días, le explico lo que es un master... Pero ella va al grano, se ve que le interesan las cuestiones prácticas.

-Pero a ver, eso que tú has estudiado, ¿para qué sirve? ¿No sirve para trabajar?

Yo me esfuerzo por explicarle a la enana para qué sirve un intérprete: le hablo de comunicación, de lenguas y culturas, de la vocación de ayudar y servir de voz a otros... Y aunque, por su cara de "esta tía no rige", no me queda muy claro que lo haya entendido, se me debe de haber iluminado la cara, porque acto seguido el mico me pregunta:

-¿Y te gusta?

La pregunta me arranca una sonrisa, me fascina, me encanta, sobre todo viniendo de alguien tan pequeño. Y tengo clara la respuesta:

-Muchísimo, más que ninguna otra cosa.

-Claro, por eso estudias tanto- sentencia, con una expresión comprensiva, casi de condescendencia. ¿Me das vueltas?

Y con esto y un bizcocho (y unas vueltas en volandas que mis riñones todavía acusan), Marta se queda tan contenta.


Permanezco embobada un buen rato, pensando en lo sabia que es Marta. Una niña que tal vez sea aún incapaz de comprender la vorágine de este mundo en que vivimos, y sin embargo entiende a la perfección que, a fin de cuentas, lo principal es ser feliz con lo que uno hace.




sábado 9 de junio de 2007

¡A pelar la cebolla, señores!


¡Qué envidia! Menudo lujazo ser la voz de Günter Grass. Espero que Elena no me cuelgue por poner el vídeo aquí. Pero merece la pena escuchar por su boca la opinión del Nobel acerca de la guerra, el recuerdo, la memoria histórica...





Como él dice, es interesante pensar en España, esta España corvéable à merci que cuelga en el aire como una vieja sábana dada de sí, deshilachada... Tiran de ella desde ambos lados, con las mismas ganas de arrogarse el derecho a decidir sobre el bien y el mal...
La visión de Grass sorprende, pues se desmarca del perfil típico alemán de "no hablar del pasado". Un perfil real en muchos casos; un perfil que a menudo criticamos con sorna, a pesar de que nosotros mismos no somos muy diferentes... Porque al igual que Alemania parece en ocasiones la loba herida que sigue lamiéndose los zarpazos de la historia, los españoles somos algo muy parecido: nuestras heridas distan mucho de haber cicatrizado.
En España la historia no es tema tabú: hablamos, sí, no paramos de hablar de tiempos pasados, y la guerra civil es el tema preferido de muchos, todavía hoy... Pero no hacemos sino "política de bares", de tertulia, de corrillo de amigos en torno a unas cañas, política de blogs como este; pseudopolítica en cualquier caso.
Y todo se queda en eso, palabrería barata, vacía. Y pervive el odio ancestral entre la derecha y la izquierda, llevado hasta los extremos más impensables del ridículo, como en este artículo publicado en El País (mención especial a las explicaciones ideológicas del último párrafo).
¡Que aburrimiento! Siempre igual, siempre lo mismo, la misma cantinela superficial una y otra vez: rojos contra fachas... Como si el mundo se dividiera en blancos y negros. Cierto es que con frecuencia, los recuerdos son necesariamente dolorosos. Pero pretender traerlos eternamente al presente resulta tedioso, estúpido, soez.
Aceptemos de una vez nuestro pasado. Tal vez tengamos que emprender la ardua tarea de pelar la cebolla y llegar al fondo del asunto de una vez por todas, buscar soluciones desde la raíz y acabar con el circo en que se ha convertido el foro político de nuestro país. En ese sentido, tenemos mucho que aprender de Grass:

"Wie eine Zwiebel sei die Erinnerung. Schicht um Schicht müsse man abtragen, um zu immer tieferen Gedächtnislagern vorzudringen. Und wie das Häuten einer Zwiebel einem die Tränen in die Augen treibt, sei auch der Prozess des Erinnerns schmerzhaft. Mancher drücke da schon lieber mal die Augen zu, weil es zu sehr brenne."

viernes 1 de junio de 2007

Una historia del señor Keuner


Dice así:

Herr K. hielt es nicht für nötig, in einem bestimmten Lande zu leben. Er sagte: "Ich kann überall hungern." Eines Tages aber ging er durch eine Stadt, die vom Feind des Landes besetzt war, in dem er lebte. Da kam ihm entgegen ein Offizier dieses Feindes und zwang ihn, vom Bürgersteig herunterzugehen. Herr K. ging herunter und nahm an sich wahr, daß er gegen diesen Mann empört war, und zwar nicht nur gegen diesen Mann, sondern besonders gegen das Land, dem der Mann angehörte, also daß erwünschte, es möchte vom Erdboden vertilgt werden.

"Wodurch", fragte Herr K., "bin ich für diese Minute ein Nationalist geworden? Dadurch, daß ich einem Nationalisten begegnete. Aber darum muß man die Dummheit ja ausrotten, weil sie dumm macht, die ihr begegnen."

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El señor K. no creía necesario vivir en un país determinado. Decía: "Puedo morir de hambre en cualquier parte". Un día, sin embargo, pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía. Se cruzó con un oficial enemigo que le obligó a bajar de la acera. El señor K. bajó de la acera y se sintió furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino especialmente con el país al que pertenecía, hasta el punto de desear que un terremoto lo borrase de la faz de la tierra.

"¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un momento en nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por ello es preciso erradicar la estupidez, porque vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella. "
...Con autores como Brecht... ¿Cómo es posible no amar el alemán? (¡Vivan los momentos frikis!) Más historias de Herr Keuner (en la lengua de Goethe) pinchando aquí


domingo 25 de febrero de 2007

La voz de otro, toda la voz, pero nada más que la voz

A continuación va la traducción de un artículo del intérprete Michel Lesseigne que hacía tiempo quería colgar por aquí. Describe de forma muy gráfica el lado más humano de esta profesión, que es al fin y al cabo su razón de ser. Si preferís leerlo en el francés original pinchad aquí.

La voz de la señora


Hace algunos años acompañé, de viaje por Haití, a una delegación de parlamentarios europeos presidida por una diputada alemana.

Las conversaciones, complicadas debido a la situación crítica del país, tenían lugar en consecutiva y en susurrado, en lugares poco propicios para reunirse; pero el reducido equipo de intérpretes, abrumado y motivado a la vez por lo que veía y escuchaba, cumplía con su tarea sin desfallecer.

Una tarde, durante una rueda de prensa, un periodista de una emisora privada de radio preguntó a la presidenta de la delegación cuántas nacionalidades estaban representadas en el grupo de parlamentarios europeos.

Traduje la respuesta, una enumeración que acababa diciendo: “y luego estoy yo, que soy alemana”. El femenino hizo estallar de forma inmediata las carcajadas del periodista, quien, girándose para mirarme me preguntó, burlón, si acaso era yo “alemana”.

Respondí inmediatamente, en los mismos términos, que “no, yo soy la voz de la señora”.

La grabación in extenso de este breve intercambio hizo furor cuando se emitió en la radio; me otorgó una cierta notoriedad durante las entrevistas, sobre todo durante las ruedas de prensa posteriores a aquella.

El embajador de Francia me dio la enhorabuena y me regaló una cinta – afortunadamente inaudible – como recuerdo.

Ser la voz de otro, toda la voz, pero nada más que la voz: así he concebido yo siempre esta profesión.

Es la modesta lección que no dejo de repetir incesantemente a los estudiantes con los que me encuentro en todas partes.

Ante todo, estos futuros colegas tendrán que hacer escuchar en su interpretación no sólo su propia voz, sino la voz del amo: el orador; respetando de forma escrupulosa las reglas de este arte, tendrán que traducir el mensaje de forma fiel y aportar el tono y la personalidad de aquel que habla. No siempre es fácil; no todos los oradores tienen cualidades innatas.

Ser la voz de otro requiere un cierto grado de madurez.

Con frecuencia, muchos intérpretes conciben la notoriedad o la importancia del cargo del orador como un valor extra, llegando al extremo de dejarse cegar por ello.

Yo no estoy totalmente de acuerdo con esta filosofía; a lo largo de mi carrera he traducido a jefes de Estado o de gobierno, premios Nobel. Y sin embargo ellos no han conseguido hacerme entender cuál es el verdadero fundamento de nuestra profesión.

Creo que llegué realmente a entenderlo en 1985, durante una conferencia en Hamburgo. La organizaba una red europea de institutos y organismos gestionada por una organización danesa.

Su eslogan estaba especialmente mal escogido: “La normalización y los disminuidos psíquicos”.

El objetivo era llamar la atención sobre la necesidad de integrar a los disminuidos en la sociedad y dejar de arrinconarlos en instituciones especiales.

La Comisión europea había hecho su aportación a través de un equipo de intérpretes.

El último día de la conferencia se produjo un incidente muy importante.

Al tiempo que un profesor alemán se esforzaba por declamar una larga perorata en el estilo engolado propio de este tipo de evento, la inmensa sala del palacio de congresos comenzó a ser invadida por un cortejo de personas que resultaron ser los propios interesados.

Con torpeza (algunas pancartas están del revés), los manifestantes llegan a la tribuna y piden que se les escuche.

Los organizadores, aparentemente desconcertados, improvisan sobre la marcha una conversación sin orden ni concierto con los representantes de los perturbadores.

Utilizo este término con toda la intención, porque sus palabras muestran cómo a veces los mensajes más simples pueden producir un gran efecto.

Mal que bien, las intervenciones se suceden; el leitmotiv es una ferviente protesta: la conferencia trata sobre los disminuidos con un gran distanciamiento de los mismos, sin que ellos tengan la más mínima ocasión de expresarse, ya que las organizaciones los han acompañado a Hamburgo para esconderlos en familias o instituciones de acogida.

Intervienen cinco o seis manifestantes y se da la palabra en último lugar a una joven inglesa.

Su recuerdo no me ha abandonado: todavía puedo verla, de pie, lejos del micrófono, una mujer de físico ingrato con un impermeable arrugado; habla con dificultad, como los otros; como los otros, se siente intimidada, pero decidida.

No sé por qué, pero cautiva a su público.

Tras un largo instante, termina su discurso, que parece haber leído y que no es si no una masa informe y difusa que ella dispara en todas direcciones.

La “amable moderadora” improvisada le da las gracias y la invita a tomar asiento, lo que obtiene como respuesta inmediata un seco: “no he terminado”.

Tras un largo silencio, traduzco: “tengo algo más que decir”.

Lo dice tras balancearse durante un largo rato, haciendo de tripas corazón, con todo el poder de convicción posible, con claridad y distinción: “Me gustaría decir… que quiero casarme y tener hijos”.

No puedo ni quiero describir el estado en el que me encontraba tras haber interpretado estas breves palabras. De golpe, sin embargo, me di cuenta de que gracias a este instante fugaz me había merecido el insigne honor de ser la voz de alguien que no tenía derecho a hablar.

Este fragmento de mi vida profesional ha sido hasta el día de hoy su punto culminante.

Hace algún tiempo, me enteré por la televisión de que, en algunos países, sobre todo en Francia, los disminuidos psíquicos pueden, en unas condiciones muy concretas y bajo supervisión, formar una familia.

No sé qué habrá sido de aquella inglesa cuyo nombre desconozco, pero me siento orgulloso cuando pienso que su voz fue escuchada.




Michel Lesseigne

domingo 14 de enero de 2007

Qué grande es House

...Aunque en este vídeo con la genial Helen Mirren esté un poco lostintranslation... Y como una es friki de lo suyo (y de House), pues aquí va el vídeo, para que vean que no es fácil, oigan:





Ahora entiendo por qué se ponen tan machaconas con que guardemos la distancia al interpretar... jijiji

jueves 14 de diciembre de 2006

"Entrañables gobernantes de este nuestro país" (II)

Para seguir con la recién inaugurada sección, y aprovechando que por fin he aprendido a enlazar vídeos de youtube y tengo que rentabilizar esta nueva "habilidad"... (Por cierto, y aunque algunos consideréis innecesaria esta información: para ver el vídeo sólo hay que pulsar sobre el triangulito de "play" que aparece debajo de la imagen... Sí mamá, eso va por ti, jijiji).


Volviendo al tema que nos ocupa... Como intérprete en ciernes (o algo así) me sentía en la obligación de descifrar QUÉ NARICES pretende decir el tío Paco en ¿inglés? en el siguiente vídeo. Sobre todo después de verlo repetido una y otra vez en noche hache... Ha costado una barbaridad pero creo que la pamplonica y yo lo hemos conseguido...




"Thanks to the thousands of souls who follow our movement in defense of civilization, and thanks to all those who hear this, we're to spread this all over the world. Country, religion, family: this is our aim and dream".
Y la última frase se entiende por sí sola, ¿no? Jijiji. Cómo mola Paco, tiene la capacidad de no dejar de sorprenderme. Nunca...

Ays...

Se acercan fechas entrañables...

... Y una no quiere olvidarse del hombre más campechano de España y sus entrañables mensajes navideños... Pero este no es el típico "En estas fechas tan señaladas, a la gueina y a mi nos llena de oggullo y satisfacción"... ¿O tal vez sí? Desde luego, cuando menos, es mucho más divertido que el original. Anoche lo vi en Buenafuente y estuve un rato tronchada de la risa en el sofá.





Para que luego digan que "el orden de los factores no altera el producto"...

domingo 3 de diciembre de 2006

Wer den Dichter will verstehen...

... muss ins Dichters Lande gehen.
O lo que en román paladino viene a ser: que si uno quiere entender al poeta, tendrá que sumergirse en la tierra de origen del susodicho...
Y qué razón tiene el puñetero Gothe. ¿Año(s) de inmersión? ¿O seguir con la frustración? Las decisiones se hacen cada vez más difíciles cuando se empieza a vislumbrar a lo lejos el destino de nuestro viaje... Que esa imagen siga siendo un espejismo depende, únicamente, de nosotros.
Tarea para las horas muertas del domingo por la tarde: Leer la traducción del siguiente relato kafkiano (o como siempre, su versión original en alemán aquí) y dedicarle cinco minutos a la reflexión.


La partida (Franz Kafka)







Ordené que trajeran mi caballo del establo. El criado no me entendió. Fui yo mismo al establo, ensillé el caballo y monté. Escuché a lo lejos el sonido de una trompeta, le pregunté qué significaba aquello. Él no supo decírmelo, no había oído nada. Al llegar a la puerta me detuvo y preguntó:

-¿Hacia dónde os encamináis, mi señor?

-No lo sé -contesté-, sólo quiero irme lejos de aquí. Más y más lejos de aquí. Sólo así conseguiré llegar a mi destino.

-Así pues, ¿conocéis vuestro destino? -inquirió.

-Sí -respondí yo-, ya te lo he dicho: "Marcharme lejos de aquí" es mi destino.

-No lleváis provisiones -observó él.

-No las necesito -repliqué-, el viaje es tan largo que, si no encuentro nada de camino, tendré que morir de hambre. No habrá provisiones que me salven. Y es que, por suerte, este será un viaje de verdad interminable.

domingo 26 de noviembre de 2006

Lágrimas

Si hago memoria y cierro los ojos puedo evocar algunos momentos con un denominador común muy bello. Recuerdo sobre todo la primera vez que vi a Juanjo en el hospital cuando no era más que una bolita pequeña que hacía muecas graciosísimas; me acuerdo de tantos y tantos abrazos maternos, dos mujeres -una de verdad y otra en proceso- que escuchan atentas el silencio alentador de las almas; puedo incluso revivir la oscuridad de una noche de adolescencia con el sabor del primer beso todavía ardiendo en los labios; incluso recuerdo las lágrimas tontorronas que se me escapaban la primera vez que estuve en la ONU, cuando al levantar la vista divisé las diminutas ventanas de las cabinas de los intérpretes...

Llorar de felicidad no tiene demasiado mérito, especialmente si una es de lágrima fácil, como es mi caso. Aún así, esto era algo que llevaba un tiempo sin ocurrirme, y sólo este viernes, cuando lloraba aferrada a la voz de mi madre mientras deambulaba por la calle con una sonrisa de idiota de oreja a oreja, me di cuenta de cuánto lo echaba de menos. Y es que ya no recordaba cuándo había sido la última vez...



Con frecuencia entramos en una espiral de automatismo que nos hace sentir apáticos frente a la vida, actuar como máquinas en nuestro día a día. Y los breves segundos que dedicamos a la reflexión nocturna, antes de que el sueño venza al extenuado cuerpo, no bastan para sentirse reconfortado, pues apenas son suficientes para formular algunas preguntas... ¿Sirve de algo todo el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio? ¿Hacia dónde va mi vida? ¿Son mis elecciones las adecuadas, o estaré incurriendo en graves errores? ¿Todo este puñado de sueños infantiloides se materializará algún día, o me dedico a soñar la vida mientras transcurren los días?
Y de pronto, cuando menos lo esperamos, los interrogantes encuentran respuesta, al menos temporal. Y descubrimos que el esfuerzo no es en vano, que el estrés tiene su recompensa, que el sueño huidizo que ha sido leitmotiv durante tanto tiempo podría no ser tan etéreo, no hallarse tan lejos; y el futuro comienza a dibujarse ante nuestros ojos como una posibilidad real...
Y así, ahora, con un violín de fondo rasgando el silencio, mientras apuro un cigarrillo a la luz de dos velas, suspiro y sonrío, porque sé que ahora puedo acordarme de la última vez que lloré de felicidad: este mismo instante.

jueves 16 de noviembre de 2006

Estaciones

Un verano sin excusa
en otoño me olvidó la musa
me dejó marchar.
Me dormí en las estaciones
y ahora el tren parado por vacaciones
no quiere arrancar.
El silbato es la esperanza nueva
y por fin los campos ahí afuera,
van quedando atrás.
Ya se acerca la estación nevada
bajo y cumplo años de pasada
y una estrella más.
Se dibujan los colores,
vivos en la magia de las flores
en la luz vital.
Rodeado de equipajes
que se pierden entre viaje y viaje,
queda recordar...
(Antonio Vega)
Se acerca el invierno y con él terminan los plazos ya inaplazables que una y otra vez retrasé a lo largo de meses... Desde que empezó el curso me siento inundada de responsabilidades, no he terminado de cerrar un capítulo y ya hay otro nuevo abierto, esperando sobre la mesa, o peor, martilleando en la conciencia...
Supongo que será aquello de "el último año", y quiero suponer también que si no paro es porque la inactividad me lleva siempre a pensar, y creo que aún no me siento preparada para mantener conmigo misma la ineludible conversación sobre el "después", aunque ya hay algunas ideas tomando forma en la nebulosa de mi mente...
De momento, toca seguir pringando hasta altas horas, dejar alguna dioptría pegada a la pantalla de mi pequeña patata prehistórica (comúnmente conocida como "portátil") e invirtiendo en antiojeras para estar "superestupenda" a las nueve habiendo dormido cuatro horas... C'est la vie, c'est ma vie... ¡Aunque espero que no por mucho tiempo!

martes 14 de noviembre de 2006

Soledad

Un libro más que recomendable, imprescindible: El último encuentro. Ahí va uno de mis pasajes favoritos, para ir abriendo boca:




"La soledad es un lugar lleno de secretos, como la selva. Uno vive bajo un orden severo, y de repente, se vuelve loco [...]. Nos rodea un montón de habitaciones, de títulos y de rangos, un orden vital meticuloso y exacto. Y un día lo dejamos todo y echamos a correr [...]. Empieza una carrera por el mundo, con los ojos fijos en la nada [...]. Y esto no es lo peor. Puede que nos quedemos tirados por el camino, como un perro sarnoso. Puede que nos estrellemos contra un muro, que choquemos con los miles de obstáculos que nos presenta la vida, puede que nos rompamos los huesos. Lo peor es cuando intentamos ahogar dentro de nosotros las emociones que la soledad ha generado en nuestra alma. Cuando no echamos a correr. Cuando no intentamos matar a nadie. ¿Qué hacemos entonces? Vivir, esperar, mantener el orden a nuestro alrededor. Vivir respetando un rito pagano y mundano... como un monje... aunque los monjes lo tienen más fácil, porque tienen fe. Las personas que entregan su alma y su destino a la soledad no tienen fe. Sólo esperan."




Sándor Márai

domingo 12 de noviembre de 2006

Vidas imaginadas (I)

- El caballero de la triste figura -


Está sentado justo enfrente de mí. De su porte emana cierto aire distinguido, aunque rancio, quijotesco en cierto modo. Va vestido como todo un señor, pero la levita antigua y roída y los calcetines amarilleados de lejía le delatan. Le imagino al levantarse y abrir su gran armario de prendas dieciochescas y apolilladas, sacando puños y cuellos almidonados del cajón y combinándolos con corbatas y pañuelos demodés. La gente lo mira y sonríe; bien es cierto que la imagen resulta caricaturesca, como sacada de la máquina del tiempo, un caballero de la triste figura, de escaso cabello cano pegado a la nuca y barba recortada, sonriente y pensativo, inmerso en mil batallas libradas contra molinos de viento, embebido en el beso apasionado de cientos de dulcineas. Adivino en sus rasgos retorcidos de arrugas que un día fue un hombre apuesto. Le imagino escribiendo cartas de amor a sus novias desde el frente en la guerra. Tiene rasgos de abuelo bonachón, aunque los surcos de su rostro son cicatrices de tiempos duros. Sus manos enraízan, nudosas, en un bastón de barniz picado, sin que apenas pueda adivinarse dónde acaba la madera y comienza el pellejo. Sus pies tamborilean una melodía lejana, ya olvidada.


Da la sensación de que este anciano haya pasado todo un siglo sentado en el mismo vagón, mirando el transcurrir de los años impasible, aquiescente. Y por momentos, me planteo si no habrá sido realmente así. Me fascina la idea, un hombre, como una estatua de cera, sentado durante cien años en el mismo lugar... Una voz familiar rasga el silencio e interrumpe mis pensamientos: “Próxima estación: esperanza”. Y el caballero de la triste figura se levanta, sacudiendo un polvo imaginario de la manga de su levita.
No podría ser de otro modo.

Las ratas duermen de noche

Hace tiempo alguien me dijo que le había gustado mucho la traducción que publiqué del cuento "El reloj de cocina" del alemán Wolfgang Borchert. Aquí va otro de sus cuentos, triste pero hermoso, que traduje allá por el verano...
- Las ratas duermen de noche -
El hueco de la ventana en el muro solitario bostezó un incipiente sol de atardecer de un rojo azulado. Las nubes de polvo centelleaban entre los restos afilados y alargados de una chimenea. El desierto de ruinas dormitaba.

Tenía los ojos cerrados. De pronto la oscuridad se hizo aún mayor. Se dio cuenta de que había llegado alguien que estaba justo delante de él, oscuro, en silencio. ¡Me han pillado! Pensó. Pero cuando parpadeó un poco sólo vio dos pobres piernas vestidas con un pantalón. Estaban ante él, bastante curvadas, de modo que podía verse entre ellas lo que había detrás. Se arriesgó a mirar, con un leve parpadeo, por encima de las piernas y el pantalón, y distinguió a un hombre mayor. Este tenía una navaja y una cesta en la mano. Y algo de tierra en las puntas de los dedos.

¿Es que duermes aquí o qué? Preguntó el hombre, y miró desde arriba a la cabeza enmarañada que había bajo él. Jürgen parpadeó, vio el sol entre las piernas del hombre, y contestó: No, yo no duermo. Tengo que vigilar. El hombre asintió: Así que, ¿para eso es ese palo grande que tienes ahí?
Sí, respondió Jürgen valiente, y sujetó el palo con fuerza.
¿Y qué es lo que vigilas?
Eso no puedo decírselo. Asía el palo fuertemente con las manos.
¿Es por dinero o qué?
No, de ningún modo lo hago por dinero, dijo Jürgen con desprecio. Es algo muy distinto.
Entonces, ¿por qué?
No puedo decírselo, es otra cosa.
Bueno, pues nada. Entonces yo tampoco te diré lo que llevo en la cesta. El hombre apoyó el pie en la cesta y cerró la navaja.
Bah, me puedo imaginar lo que hay en la cesta, dijo Jürgen con desdén. Es comida para conejos.
¡Caramba, pues sí!, dijo el hombre maravillado, tú sí que eres un chico listo. ¿Cuántos años tienes?
Nueve.
Vaya, fíjate, así que nueve. Entonces también sabrás cuánto son nueve por tres, ¿no?
Claro, dijo Jürgen. Y añadió, para ganar tiempo: eso es muy fácil. Y miró a lo lejos entre las piernas del hombre. Nueve por tres, ¿no? preguntó otra vez, veintisiete. Lo he pensado enseguida.
Correcto, le dijo el hombre, exactamente esos son los conejos que tengo yo.
A Jürgen se le quedó la boca abierta. ¿Veintisiete?
Puedes verlos. Muchos todavía son pequeñitos. ¿Quieres?
Es que no puedo, tengo que vigilar, dijo Jürgen titubeando.
¿Todo el tiempo? preguntó el hombre, ¿también por las noches?
También por las noches. Todo el tiempo. Siempre. Jürgen miró por encima de las piernas. Desde el sábado, susurró.
¿Pero nunca te vas a casa? Tendrás que comer algo.
Jürgen levantó una piedra. Allí había medio pan y una caja de hojalata.
¿Fumas? Preguntó el hombre. ¿Tienes pipa entonces?
Jürgen volvió a agarrar con fuerza el palo y dijo tímido: lo lío. No me gustan las pipas.
Qué pena, el hombre se agachó para alcanzar su cesta. Podrías haber visto a los conejos tranquilamente. Sobre todo a los pequeñitos. Tal vez incluso podrías haber elegido uno para ti. Pero no puedes marcharte de aquí.
No, dijo Jürgen triste, no, no.

El hombre cogió la cesta y se incorporó. Bueno, si tienes que quedarte aquí, es una pena. Y se dio la vuelta. No se lo diga a nadie, dijo Jürgen con apremio. Es por las ratas.
Las piernas torcidas dieron un paso atrás. ¿Por las ratas?
Sí, porque se comen a los muertos. A los hombres. De eso viven.
¿Quién te ha dicho eso?
El maestro.
¿Y vigilas a las ratas? Preguntó el hombre.
¡No vigilo por ellas! Y después añadió, en voz baja: mi hermano, que está ahí abajo. Jürgen señaló con el palo hacia el montón de muros derruidos. Una bomba cayó en nuestra casa. De pronto se fue la luz en el sótano. Y él también. Seguíamos llamándole. Era mucho más pequeño que yo. Sólo tenía cuatro años. Todavía tiene que estar aquí. Y es mucho más pequeño que yo.

El hombre miró desde arriba la cabeza enmarañada. Y entonces dijo de repente: ¿Y el maestro nunca os ha dicho que las ratas duermen de noche?
No, susurró Jürgen. De repente, parecía muy cansado. No, no nos lo dijo.
Vaya, prosiguió el hombre, pues menudo maestro es ése, si no lo sabe. Las ratas duermen de noche. De noche puedes irte tranquilo a casa. De noche, siempre duermen. En cuanto llega la oscuridad.

Jürgen hacía con el palo pequeños agujeritos entre los escombros. Son como muchas camas pequeñitas, pensó, camas pequeñitas. Entonces dijo el hombre (y para entonces, sus piernas se movían intranquilas): ¿Sabes qué? Voy a ir rápido a darle de comer a mis conejos y cuando se haya hecho de noche te recojo. Tal vez pueda traer uno. Uno de los pequeños, ¿o qué prefieres tú?

Jürgen hacía pequeños agujeros en los escombros. Muchos conejos pequeñitos. Blancos, grises, blancos y grises. No sé, dijo en voz baja, y miró las piernas curvadas. Si de verdad duermen de noche…

El hombre caminó sobre los restos de los muros de camino a la calle. Por supuesto, le dijo desde allí, el maestro tendría que ir haciendo las maletas si no sabe eso.
Entonces Jürgen se levantó y preguntó: Si me pudiese conseguir uno, ¿podría ser blanco?
Lo intentaré, gritó el hombre, que ya estaba de camino, pero tienes que esperar aquí mientras tanto. Después te acompañaré a casa, ¿vale? Tengo que explicarle a tu padre cómo se construye una casa para un conejo. Tenéis que saberlo.
Vale, gritó Jürgen, le espero. Aún tengo que vigilar hasta que esté oscuro. Claro que le espero, seguro. Y gritó: Todavía nos quedan tablones en casa. De algunas cajas, gritó.

Pero el hombre ya no le escuchaba. Sus piernas torcidas se apresuraban hacia el sol, que ya era de un rojo atardecer. Y Jürgen podía ver cómo brillaba entre las piernas del hombre, tan curvadas como estaban. Y la cesta se balanceaba nerviosa de un lado a otro. Dentro, había comida para conejos. Comida para conejos de color verde, algo grisácea por los escombros.

Volver...

Explicar el porqué de tantos meses de ausencia, a estas alturas, carece de sentido. He tenido épocas de mucho lío, otras más tranquilas en las que tampoco me apetecía escribir... Y ahora, precisamente, no puede decirse que mi vida sea ociosa, más bien todo lo contrario.

El hecho es que he vuelto; que vuelvo a tener ganas de escribir, de traducir y compartir... Aunque no prometo continuidad. Las personalidades inconstantes (y está visto que es mi caso) nos vemos reflejadas en nuestros blogs. Y es que este mundo es digno de un estudio psico/sociológico...

En cualquier caso, bienvenidos de nuevo

sábado 18 de marzo de 2006

Paisaje de lluvia

-Fernando Pessoa-


En cada gota de lluvia mi vida fracasada llora con la naturaleza. Hay algo de mi desasosiego en el gota a gota, en el chaparrón a chaparrón con que la tristeza del día se derrama inútilmente sobre la tierra.
Llueve tanto, tanto. Mi alma está húmeda de oír llover. Tanto... Mi carne está líquida y acuosa en torno a mi sensación de lluvia. Un frío desasosegado pone manos gélidas en torno a mi pobre corazón. Las horas cenicientas se alargan, se enllanuran en el tiempo; los momentos se arrastran. ¡Cómo llueve!
Los canalones chorrean torrentes mínimos de aguas siempre repentinas. Desciende por mi saber que hay canalones un ruido perturbador de caída de agua. Golpea contra la cristalera, indolente, gemidoramente, la lluvia.
Una mano fría me aprieta la garganta y no me deja respirar la vida.
¡Todo muere en mí, incluso el saber que puedo soñar! No estoy bien de ningún modo físico. Todas las suavidades en las que me reclino tienen para mi alma aristas. Todas las miradas adonde miro están tan oscuras de golpearles esta luz empobrecida del día como para morirse sin dolor.

miércoles 8 de marzo de 2006

El tiempo...

En clase de traducción me encontré con un texto que me gustaría compartir. Su autor es el alemán Wofgang Borchert, representante de la Trümmerliteratur, o "literatura de las ruinas", justo después de la Segunda Guerra Mundial. Inexplicablemente, nadie ha traducido sus obras al castellano, así que la traducción de este cuento la ha perpetrado una servidora. Cualquier crítica o comentario sobre la misma es bienvenido. Y si prefieren leerlo en versión original, pueden hacerlo aquí.



- El reloj de cocina -


Le vieron acercarse desde lejos, porque llamaba la atención. Tenía cara de anciano, pero por su forma de caminar podía verse que apenas tenía veinte años. El hombre del rostro de anciano se sentó con ellos en el banco. Y entonces les mostró lo que llevaba en la mano.

Era nuestro reloj de cocina, dijo, y miró, uno a uno, a todos los que tomaban el sol en el banco. Sí, conseguí encontrarlo. Se ha salvado.

Levantó ante sí un reloj de cocina blanco con forma de plato y acarició los números azules con los dedos.

Ya no tiene ningún valor, dijo disculpándose, también lo sé. Y tampoco es que sea especialmente bonito. Parece un simple plato, con su esmalte blanco. Pero los números azules me parecen muy bonitos. Claro que las manecillas son sólo de hojalata. Y ahora ya tampoco funcionan. No. Está destrozado por dentro, eso es cierto. Pero sigue siendo el reloj de siempre. Aunque ya no funcione.

Deslizó suavemente la punta de los dedos a lo largo del canto, dibujando un círculo. Y dijo en voz baja: y se ha salvado

Los que estaban sentados al sol en el banco no le miraban. Uno de ellos se miraba los zapatos, y la señora miraba al cochecito del bebé. Entonces, alguien dijo:

¿Lo ha perdido usted absolutamente todo?

Sí, sí, dijo él de buen grado, imagínese ¡absolutamente todo! Sólo él se ha salvado. Y alzó de nuevo el reloj, como si los otros aún no lo hubiesen visto.

Pero ya no funciona, dijo la mujer.

No, no, no es eso, está roto, ya lo sé. Pero por lo demás, sigue siendo igual que era: blanco y azul. Y volvió a mostrar su reloj. Y lo más bonito de todo, prosiguió nervioso, no se lo he contado aún. Falta aún lo más bonito: Imagínense, se paró a las dos y media. Justamente a las dos y media, imagínense.

Así pues, alcanzaron su casa a las dos y media, dijo el hombre, arrugando el labio inferior para hacerse el interesante. Lo he oído muchas veces. Cuando caen las bombas, se detienen los relojes. Es por la presión.

Él miró su reloj y sacudió la cabeza, con aire de superioridad. No, querido señor, no, ahí se equivoca usted. No tiene nada que ver con las bombas. No siempre se trata de bombas. No. Las dos y media significan algo muy distinto, claro que ustedes no lo saben. Ahí está lo curioso, que el reloj se haya parado precisamente a las dos y media. Y no a las cuatro y cuarto, o a las siete. Y es que a las dos y media llegaba yo siempre a casa. Por las noches, quiero decir. Casi siempre a las dos y media. Ahí está lo curioso.

Contempló a los otros, que habían apartado la vista. Sus miradas no se encontraron. Inclinó la cabeza hacia el reloj. A esa hora, era normal que tuviese hambre, ¿verdad? Y enseguida entraba en la cocina. Casi siempre eran las dos y media. Y entonces, entonces aparecía mi madre. No importaba lo silencioso que fuese al cerrar la puerta, ella siempre me oía. Y cuando yo buscaba algo de comer en la oscuridad de la cocina, la luz se encendía de pronto. Allí estaba ella, con su chaqueta de lana y su toquilla roja. Y descalza. Siempre descalza, a pesar de que el suelo de la cocina era de baldosas. Y entornaba los ojos hasta que se hacían pequeñitos, porque la luz la deslumbraba, pues había estado durmiendo. Ya era de noche.

Otra vez, tan tarde, me decía. Nunca decía más. Sólo: otra vez, tan tarde. Y entonces me calentaba la cena y me observaba mientras comía. Siempre se frotaba los pies uno contra el otro, porque las baldosas estaban muy frías. Por las noches nunca se ponía zapatos. Y se quedaba sentada conmigo hasta que yo estaba lleno. Más tarde la escuchaba recoger los platos, cuando ya había apagado la luz de mi cuarto. Y así todas las noches. Y casi siempre a las dos y media. Era algo normal para mí que por las noches, a las dos y media, me hiciese la cena en la cocina. Para mí era algo normal. Ella siempre lo hacía. Y nunca decía nada más que: otra vez, tan tarde. Me lo decía todas las noches. Y yo pensaba que aquello nunca acabaría. Era algo normal para mí. Siempre había sido así.

Durante un rato, en el banco sólo se escuchaba el silencio. Después, él murmuró: ¿Y ahora? Miró a los otros. Pero sus miradas no se encontraron. Habló entonces al reloj, susurrándole a su cara blanca y azul: Ahora, ahora sé que aquello era el paraíso. El verdadero paraíso.

En el banco reinaba aún el silencio. Entonces, la mujer preguntó: ¿Y su familia?
Él sonrió, turbado: Ah, ¿se refiere a mis padres? Sí, ellos tampoco están ya. No queda nada. Figúrense, nada.
Sonrió, turbado, mirándolos uno a uno. Pero ellos no le miraban.

Volvió a alzar el reloj y sonrió. Sonrió: Sólo él. Se ha salvado. Y lo más bonito es que se haya parado justo a las dos y media. Exactamente a las dos y media.

Después no dijo nada más. Pero su rostro parecía el de un anciano. Y el hombre que estaba sentado a su lado, se miraba los zapatos. Pero no veía los zapatos. Seguía pensando en la palabra paraíso...

Pequeños placeres praguenses...

... Descubrir una vidriera de Alfons Mucha en la Catedral...

...Contemplar las vistas de la ciudad desde el puente de Carlos...

...Ver transcurrir las horas en el reloj astronómico mientras disfrutas de una buena cerveza checa...

... Fumarte un cigarro con Churchill...

...Pasear bajo el frío y la lluvia y llegar al castillo...
...O detenerse en un segundo eterno escuchando a una panda de entrañables abueletes que tocan jazz...

domingo 5 de marzo de 2006

Nächste Haltestelle: Wien. Umsteigung zur Überraschung!

Sí señores, la ciudad de Mozart, en el año de Mozart... ¡Y allí estábamos nosotros! Deseosos de atiborrarnos de Schnitzel, llegamos a Austria al mismo tiempo que la gripe aviar... ¿Casualidad? Bueno, eso explicaría muchas cosas, como nuestra pinta en esta foto...


Nos acercamos al Palacio de Schönbrünn, a ver si con un poco de suerte veíamos a Sissí. Y al final, conseguimos que ella misma, en persona, nos hiciera una foto. No quiso ponerse con nosotras (en el fondo, es algo tímida).

Stephanskirche, la catedral. Acojonanting


...Y las vistas de la ciudad desde la torre, una pasada...

Karlskirche, una maravilla barroca. (Cuidado con las Scheisse de perro en los alrededores...)

Por veinticinco pesetas, juguemos a ¿Dónde está Wally? En su próxima visita a Viena, encuentren este monumento y busquen, a espaldas del fotógrafo, el Café Mozart.

(Pista: Albertinerplatz)

Momento Kleiner Imbiss: No se marchen sin probar su café Vienés y su Apfelstrudel...

Sehr sehr läcker!

Más difícil todavía, busquen los apartamentos de Sissí y PacoJose, e intenten encontrar a los angelotes de la foto. Premio especial para el que traiga una foto de los seis ;)

Cuando llegamos al Parlamento, el jodío grajo volaba bajo...

Menos mal que Viena tiene un Ayuntamiento como el Castillo de Disneyland París...

...Y bajo las luces del Mercado de invierno, Christkindlmarkt para los amigos, pudimos entrar en calor con un Glühwein y reponer fuerzas con un plato de Käsespätze...

...Buena falta nos iba a hacer para la siguiente parada: Praga.

martes 28 de febrero de 2006

La vuelta al mundo con Willy Fog (I) Budapest

En Budapest aprendimos muchas cosas;
descubrimos, por ejemplo, el vínculo ancestral que conecta la lengua magiar con el andalú...
Se nos quedó esta cara de elenas-idiotas cuando descubrimos lo bien que se alimentan...

Visitamos lugares preciosos, como la catedral de San Esteban...

... La Plaza de los Héroes...

... O el archiconocido Parlamento húngaro, donde aprendimos que entre 1918 y 1945 ¡Estaban todos de vacaciones!

Entre monumento y monumento, nos encontramos a dos alegres y tenaces payasos que preguntaban por la estación de Keleti Pu...

Encontramos el único monumento comunista que no se destruyó tras la caída del régimen...

Posamos una y mil veces con el Danubio como "marco incomparable"...

Apenas nos hicimos fotos en el Bastión de los Pescadores...

Y aunque no celebrásemos San Valentín (Jo, qué fatal!) nos lo pasamos como enanos...

Venga chicas, ya podéis dejar de fingir sonrisas, que acaba el reportaje... :P

Coming soon... Viena

lunes 20 de febrero de 2006

Volver...

Y aquí andamos otra vez, señores, de vuelta a la cruda realidad... ¿Balance del viaje? Más que positivo. Prometo un post con más información en cuanto tenga las fotos en mi poder.

Ahora toca centrarse, que luego llega el tío Paco con las rebajas del segundo cuatrimestre y nos pilla el toro...

Les dejo con una curiosidad culinaria. Tras una pequeña puerta que pasa desapercibida a los ojos del transeúnte, se encuentra un lugar entrañable, con música renacentista en directo, bailarina del vientre y fakir tragafuego incluído. Para disfrutar de un banquete al más puro estilo medieval. Si visitan Budapest, no dejen de ir...

domingo 12 de febrero de 2006

Hasta la vista, babies...

Me voy de viaje, señores. ¿O acaso creían que el único que podía coger el morral era el tío Gecko?

Me esperan Praga, Viena y Budapest, y mucho mucho frío. Nos veremos a la vuelta, sean buenos, que le estaré vigilando... :)

Besitos a todos.

jueves 9 de febrero de 2006

IDIOT, n. A member of a large and powerful tribe whose influence in human affairs has always been dominant and controlling

El Devil's Dictionary de Ambrose Bierce comenzó a publicarse en un semanario a intervalos irregulares, entre 1881 y 1906. Ese mismo año se publicó una recopilación titulada The Cynic's Word Book. He llegado hasta él por casualidad a través de internet. Es un documento bastante curioso, y un poco bruto en algunas cosas (no perdamos de vista la época en que se escribió...) Algunos ejemplos:
HISTORY, n.
An account mostly false, of events mostly unimportant, which are brought about by rulers mostly knaves, and soldiers mostly fools.
YANKEE, n.
In Europe, an American. In the Northern States of our Union, a New Englander. In the Southern States the word is unknown. (See DAMNYANK.)
FREEDOM, n.
Exemption from the stress of authority in a beggarly half dozen of restraint's infinite multitude of methods. A political condition that every nation supposes itself to enjoy in virtual monopoly. Liberty. The distinction between freedom and liberty is not accurately known; naturalists have never been able to find a living specimen of either.
COMMONWEALTH, n.
An administrative entity operated by an incalculable multitude of political parasites, logically active but fortuitously efficient.
BELLADONNA, n.
In Italian a beautiful lady; in English a deadly poison. A striking example of the essential identity of the two tongues.
BRUTE, n.
See HUSBAND

miércoles 8 de febrero de 2006

Recuperando el sentido

A veces, sólo a veces, hundidos como estamos en este agitado mar de exámenes, una pierde el norte y se siente flotar a la deriva. He vagado y divagado, ausente, a lo largo de dos semanas, sin saber muy bien dónde me encontraba, cuál era mi sitio.

Pero ayer, en el lapso de tres horas, el tiempo que dura un examen de traducción, volví a encontrarme contigo. Te echaba de menos, había pasado tanto tiempo... Y sin embargo, allí estabas, justo delante de mí, esbozado entre las líneas de aquel texto en alemán. Inspiré y sentí que me invadías, susurrándome, con voz dulce: "Por favor, tradúceme con cuidado. Exprésame tal y como tú sabes que quiero que me entiendan, no maltrates mis palabras; no pierdas la esencia de mis ideas..."

Era mucho lo que pedías, y probablemente, no supe dártelo todo. Lo importante es que volví a escucharte, y supe entenderte. Lo importante es que recuperé el sentido desgastado por la rutina. Y entonces comenzó la partida: atrincherada tras una barrera de diccionarios, hice mis apuestas, unas sobre seguro, otras, muy arriesgadas... Me dispuse a jugar con las perífrasis para no estropear tus conceptos, a retorcer la sintaxis para conseguir frases nítidas. Jugué a creer que mi trabajo era importante; a pensar que, en el fondo, yo sería responsable de esas palabras, que debía tratarlas con cariño para no deteriorar su significado. Verba volant, scripta manent...

Al terminar, pude percibir tu sonrisa cómplice en la relectura. Devolví mis folios, a sabiendas de que habías vuelto a mí, tal vez para quedarte. Y salí del examen sin preocuparme por su resultado. Sabía de sobra que había ganado. Y mucho.



lunes 23 de enero de 2006

¡Qué vida tan dura!